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sábado, 14 de marzo de 2026

ESPECIALISTAS Y GENERALISTAS

 

        EL GENERALISTA MARCA TENDENCIA

·       Ya no se debería oponer el especialista al generalista.

·       Cualquier lego en temas médicos puede ultra especializarse en un tema médico a condición de que este tema sea muy reducido y que  tenga acceso a todo lo publicado en los últimos años en los principales idiomas. Esta distorsión tiene muchos inconvenientes.

·       El generalista debe obrar como contrapeso a la ultra especialización. Tiene un efecto protector en la vigencia de una medicina integral.

·       La "Barbarie del Especialismo": Ortega y Gasset acuñó esta expresión para describir al científico moderno que, al conocer muy bien su campo, cree conocer todo lo demás, imponiendo sus opiniones en temas ajenos a su especialidad (política, arte, sociedad) sin tener la preparación adecuada.

·       La enseñanza actual de la Medicina Integrativa se hace a menudo con la impronta de la especialización. Es un error.

·       Hay que estar advertido sobre esto.

jueves, 15 de mayo de 2025

EL BUEN HACER DEL MÉDICO Y LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

 

      EVIDENCIA Y PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

Hace más de 50 años, cuando la medicina en España, especialmente la medicina primaria tenía menos prestigio y la Seguridad Social era sospechosa de cierta ineficacia sanitaria, entonces los protocolos se fueron imponiendo como medida de protección al paciente. 

Actualmente, la protocolización universal es la consecuencia directa de una medicina basada en la evidencia.  Con esta expresión se pretende cargar contra la clínica, la intuición y el buen hacer del médico.

El protocolo se expresa en conductas automatizadas y la evidencia es el pretexto para imponerlas.


sábado, 1 de marzo de 2025

¿VIDA LARGA O VIDA SALUDABLE?

 

LA SALUD COMO TRABAJO


·       Observando estos dos términos que me sirven para titular esta nota, lo que debería sorprender es la presencia de la conjunción “o”. Lo cierto es que en el imaginario la vida saludable conduce a una vida prolongada. Y por tanto los buenos hábitos de vida en la alimentación, el ejercicio físico y mental, el contacto con la naturaleza, la evitación de los tóxicos, la ausencia de pensamientos y emociones perturbadores, deberían conducirnos a una vida deseosamente larga.

Cierto. ¿Cierto?

·       En mi trabajo diario el contacto  con la enfermedad, el sufrimiento, la vida y la muerte, me ha llevado a pensar las cosas de otro modo. La vida saludable es en todo caso una elección, una tarea, un trabajo. Y como tal un esfuerzo que podemos emprender a lo largo de nuestra existencia pensada. Tanto más esforzada cuanto más tiempo le dediquemos al esfuerzo.

La vida saludable nos proporciona bienestar. ¿O no? El ser vivo tiende a persistir en el ser, en vivir, en continuar la vida. Esa persistencia no se extingue. Este tema lo encontramos en el pensamiento de los grandes, Spinoza, Unamuno, en la filosofía de la vida y en muchos, muchos más pensadores.

·       ¿Lo constatamos en la vida diaria? Los que no se plantean los temas sobre la persistencia del ser, el conatus, ¿cómo lo viven? Generalmente, todo se reduce a algo elemental: todos queremos vivir mucho, sin más. Y la medicina nos lo ofrece, nos lo promete con los fármacos, las vacunas, rastreos epidemiológicos, pruebas diagnósticas masivas, proponiendo hábitos saludables. Pero… ¿Todas estas medidas son realmente saludables?

miércoles, 5 de febrero de 2025

LAS IDEALIZACIONES EN HOMEOPATÍA

 

AFIRMACIONES EN HOMEOPATÍA QUE PROVIENEN DE LA IDEALIZACIÓN


Son muchas y variadas. Enumeremos algunas:

·       La cura por Homeopatía es la curación verdadera.

·       Hay una sola Homeopatía pura.

·       Todos los otros tratamientos son meramente supresores.

·       Tratamiento único, verdadero y eficaz.

·       En suma, sólo el dogma nos lleva a la verdad.

EL IDEALISMO EN FILOSOFÍA HA SIDO UN MOTOR DEL PENSAMIENTO. PERO SUS DIFICULTADES SON EVIDENTES CUANDO LO TRASLADAMOS A UNA PRAXIS COMO ES LA MEDICINA.

EL IDEALISMO EN EL PENSAMIENTO aparece como la culminación de las idealizaciones de los individuos y que refuerzan el yo: “Cristalización de las identificaciones” como decía Freud; su consecuencia que es “la persistencia en el ser” (conatus en Spinoza); el deseo y “la falta” en sentido lacaniano.

ESTAS CONTRADICCIONES QUE EN FILOSOFÍA CONDUCEN A APORÍA, EN MEDICINA LLEVAN A UN CONOCIMIENTO INDEFENDIBLE. 

Se termina negando la evolución y esto nos arroja al creacionismo. Y a menudo al absurdo. 

NOS AÍSLA, NOS SEPARA DE LA MEDICINA.

lunes, 3 de febrero de 2025

MEDICINA HUMANISTA

 


He leído y creo que lo expresó Gregorio Marañón, “El Médico que debe ser a la vez psicólogo, filósofo y hombre culto, dotado de métodos refinados, con intuición penetrante para tratar personas individuales, es uno de los últimos supervivientes del espíritu libre y del individualismo”

Diagnóstico y tratamiento

Diagnosticar no consiste en poner nombre a un padecimiento, ya lo señalé otras veces. Ni siquiera consiste solamente en clasificar, agrupar, hacer taxonomía, o sea ordenar, hacer nosografía, aunque todo esto sea necesario. Diagnosticar es en primer lugar hacer una identificación individual de este sujeto que tengo delante de mí, de lo que está en el origen de su padecimiento sabiendo que ello es complejo, intrincado, reticular.

Por su parte, la terapéutica no puede pretender lograr que el paciente vuelva a su estado anterior a la enfermedad, aunque si le preguntasen al interesado nos dirá que es eso precisamente lo que desea. Nadie puede lograrlo por más que se lo proponga porque nadie es el mismo después de pasar una enfermedad.

De hecho, aunque pueda parecer que "debemos pasar la enfermedad cuanto antes mejor" como quien necesitara atravesar un río lleno de peligros, en realidad la enfermedad no cursa dentro de nosotros, sino que somos nosotros los que vamos cambiando en el tiempo mientras estamos enfermos. La enfermedad no es un ser del cual el enfermo estuviera poseído, aunque nos parezca que nos domina y que no somos los mismos durante su curso.

Por eso decimos que ya no seremos iguales al finalizar la enfermedad.

Este asunto acerca del cambio que opera en nosotros cuando nos enfermamos ¿qué relación tiene con el humanismo médico?

En dos sentidos por lo menos.

El primero se refiere a la consideración del enfermo como persona por parte del médico. Lo cual supone el respeto al sufrimiento, la discreción, el esfuerzo para no imponerle al paciente los propios deseos y la propia ideología. Y la medicina no es ajena a esa realidad que es la vida misma del enfermo, entendiendo aquí por vida su itinerario personal, su recorrido, sus valores y hasta sus preferencias.

El segundo sentido es de tanta importancia por lo menos como el anterior. Se trata del respeto al curso de las cosas, a cómo ocurren, a cómo deben ocurrir en su espontaneidad. El respeto a la physis.

domingo, 2 de febrero de 2025

LA NUEVA FUNCIÓN DEL MÉDICO

 

REDEFINIR LA FUNCIÓN DEL MÉDICO


 

El ritmo de crecimiento del conocimiento en medicina es muy alto y se ha evidenciado con contundencia durante la pandemia covid19. Esto va modificando el rol del médico como profesional.

 Conviene aclarar que la función del médico en cuanto rol asistencial ya no se personifica necesariamente en una figura humana. Las decisiones, que provienen de estudiar el caso a la luz de un conocimiento que se actualiza por instantes, terminan por tomarlas los grandes ordenadores que disponen de una información colosal (big-data).

Si el médico humano es simple correa de transmisión entre las centrales informáticas y el paciente, entonces su papel queda mermado y subsumido a una función simplemente comunicadora con el enfermo. Esto si bien no es poca cosa, no es lo que se esperaba del médico en cuanto intervención asistencial.

Se impone entonces redefinir la tarea del médico que se ha formado en ambientes académicos pero que posteriormente sólo mantiene un leve contacto con los organismos decisorios en lo que concierne a la salud.

Los sitios de producción de conocimiento médico diseñan y dominan esta secuencia con precisión. Así es cómo las universidades transmiten un caudal de datos a los estudiantes de medicina tal que no se había producido nunca antes, sabiendo que cuando ya siendo médicos les llegue el turno de tratar al enfermo, su capacidad de decisión real será mínima. Y cuanto más conocimiento se produce, menos poder decisorio le llegará al médico.

¿QUÉ ELEMENTOS HAY QUE TENER EN CUENTA PARA DEFINIR ESTA NUEVA FUNCIÓN?

¿Qué lugar ocuparía la mera evidencia científica en el nuevo rol del médico humano? ¿Su perfil, caracterizado por el acopio de conocimientos, se solaparía inevitablemente con el del médico informático?

En su actuación ¿Habría lugar para la especulación, la contraposición de pareceres, la elección de una determinada línea teórica o especulativa? ¿Sería posible que su actuación estuviera determinada por tendencias ideológicas? ¿Habría lugar para un médico demasiado intervencionista? ¿Y para el médico mínimamente intervencionista? ¿Podría el médico interpelar al paciente acerca de sus preferencias, sus deseos sobre cómo enfocar su vida futura en cuanto a costumbres, hábitos o conductas relacionadas con su salud? ¿Buscará el enfermo al médico que mejor comprendiese su sello personal en lo que atañe a la vida que él quiere para sí?

 

martes, 21 de enero de 2025

APUNTES PARA UN DEBATE: PRESTIGIO Y EFICACIA EN LA MEDICINA

 

                 PRESTIGIO Y EFICACIA EN LA MEDICINA

·        ¿Hay una concordancia real entre la eficacia de la medicina y su prestigio o es mera apariencia? La duda sobre esta supuesta paradoja me ha surgido varias veces cuando leo Historia de la Medicina o simplemente cuando este tema se me aparece en la literatura más o menos costumbrista, en la que se refleja la queja interminable de los enfermos por los escasos resultados de los tratamientos médicos.

·        Leyendo El herbario de Gutenberg, Guerra Garrido, Puerto y Esteva de Sagrera, Madrid 2013, obra recomendable, amena y muy bien escrita por eruditos del campo de la Farmacia, nos llegan con profusión de detalles, los testimonios de escritores literatos


célebres de los últimos siglos. La descripción técnica de los fracasos terapéuticos constantes de los médicos, recopilada de la literatura clásica (en El Quijote, por ejemplo) es tratada con jocosa pulcritud.

·        Y también el control riguroso por parte de los gobiernos a lo largo de los siglos para que se cumplieran las normas tendentes a preservar el prestigio de los profesionales, médicos, farmacéuticos o mancebos o sea auxiliares de farmacia. Desde el comportamiento, la vestimenta, la ética exigible así como también los edictos, prohibiciones, dictámenes para preservar la satisfacción de los usuarios y el prestigio del acto médico.

·        Las preguntas que surgen rápidamente: ¿Cómo se ha podido mantener toda esa estructura con unos resultados tan decepcionantes? ¿Sabían los enfermos que la Medicina prácticamente no curaba a nadie? ¿Sabían que los preparados farmacéuticos eran ineficaces y a menudo tóxicos? ¿Y que la cirugía no tenía garantías mínimas?

·        Se constata también el empeño de las autoridades para que todo esto quedara preservado probablemente para evitar malestar social. 

Los tratamientos médicos en su versión oficial legal, por médicos universitarios y técnicos de farmacia de garantías, eran caros y el pueblo no podía pagarlos. Pero lo cierto es que si los hubieran pagado habrían quedado pobres y también enfermos, en el mejor de los casos.

 

CURA INTUITIVA


 

  EL ENCUENTRO DE LAS INTUICIONES

Psicoanálisis, hipnosis ericksoniana, satori en el ámbito del zen, curación sorprendente con el similimum homeopático.

Cuatro ejemplos:

1.   1. La palabra hallada de pronto con la ayuda del terapeuta y que hace que el paciente de pronto “vea” con claridad y entienda el síntoma.

Suzanne Hommel- Un día, en sesión, le hablé a Lacan de un sueño que tenía.

Yo le dije; yo me despierto todos los días a las cinco de la mañana. Y agregué, es a las cinco de la mañana que la Gestapo vino a buscar a los judíos a la casa.

En ese momento, Lacan se levanta como una flecha de su sillón y viene hacia mí. Y me hace una caricia extremadamente tierna sobre la mejilla.

Yo comprendí GESTE A PEAU en ese gesto.

Gerard Miller – Él ha transformado GESTAPO en GESTE A PEAU.

     Suzanne Hommel- Un gesto tierno, es necesario decir. Y esa      sorpresa, es cierto que no me hizo disminuir el dolor, pero me hizo algo.

La prueba está que ahora, cuarenta años después, lo vuelvo a contar, y ese gesto lo tengo aún sobre la mejilla.

Ese gesto también es un llamado a la humanidad. Es algo así.

2.   2. La hipnosis de Erickson, sin imposiciones, durante la cual se le sugiere al sujeto una imagen esclarecedora para su padecimiento.

3.   3. En el Zen, el satori, la comprensión súbita provocada por un acto deliberado del maestro, sabiamente empleado. A menudo esto cambia la vida del sujeto.

4.   4. En Homeopatía, el hallazgo del remedio que representa la esencia de lo que hay que curar, producto de una elaboración hermenéutica del médico y que casi nunca es la enfermedad misma. Suele ser una curación sorprendente.

Este tipo de curación que se puede llamar artística es intuitiva, individualizada, solo sirve para este paciente. Aquí y ahora. Requiere un esfuerzo máximo por parte del operador, extenuante a menudo. Si alguien toma las particularidades del caso y trata de aplicarlo a otro sujeto, falla.

Se requiere del operador: Imaginación, unión y correspondencia de saberes, operar en el instante justo. No desfallecer ante los primeros fracasos. Un fracaso puede serlo solo aparentemente.

domingo, 19 de enero de 2025

APUNTES SOBRE LA DERIVA DE LA PSIQUIATRÍA ACTUAL

 ¿ES EVITABLE?

·        Ocurre en la medicina toda. El criterio normativo que determina qué es la enfermedad y qué es la salud según la  estadística ha quedado obsoleto (como ya señalaba Canguilhem en Lo normal y lo patológico).

·        En el caso particular de la Psiquiatría, se va imponiendo una secuencia inversa (y perversa): el fármaco conduce a la enfermedad. El investigador elabora un fármaco y después le encuentra su aplicación en la patología. 

E El psiquiatra conoce más del fármaco que de la enfermedad. Y menos aún conoce del enfermo porque si se interesa excesivamente por la individualidad del paciente puede ser sospechoso para el pensamiento oficial de subjetividad anticientífica. La biopatografia del sujeto, las condiciones ambientales y familiares resultan de escasa relevancia.


E

E

·         

     

lunes, 25 de diciembre de 2023

LA MEDICINA ENTRE LA PHYSIS Y LA CULTURA

 

LA MEDICINA ENTRE LA PHYSIS Y LA CULTURA

Leo un texto breve del filósofo y


profesor de Filosofía, Luis Roca Jusmet:

“Estamos en la época del dominio de la ciencia y de la técnica. El saber se establece con criterios científicos. La técnica es la aplicación de estos saberes para operar en el entorno o sobre nosotros mismos para obtener un resultado. La medicina no es una ciencia, es una técnica. El resultado que se busca es la salud, que es un ideal normativo que hemos de definir. Tanto la psiquiatría como la psicología son técnicas que se basan en un ideal normativo problemático, que es el de la salud mental. La farmacología y la terapia cognitivo conductista son técnicas al servicio de este ideal normativo, que se reduce a la adaptabilidad. No ocultemos bajo el término científico algo que es muy ideológico.”

Mucho recorrido tiene este planteamiento suyo. Muy diferente es hablar de salud que hablar de salud mental. Durante los meses de pandemia se ha producido la acumulación desordenada de conocimiento médico, tanto que a los médicos nos cuesta asimilar. Tanto que se va viendo un nuevo lugar para el médico-humano, por contraposición al médico informático. Y ese lugar estaría más cerca de la hermenéutica que de la ciencia. Las claves para perfilar esa hermenéutica serán decisivas en los próximos años.

Un antiguo problema se actualiza, el que trata de dilucidar si la medicina debe transitar la ruta predominante de la naturaleza o la ruta de la cultura.

Hace unos meses he asistido a la presentación del libro Filosofía de la Medicina de Cristian Saborido, profesor universitario de Lógica. En él se actualiza uno de los temas recurrentes en la visión crítica de la medicina cual es la tensión entre los dos polos: la naturaleza, sobre la que opera la medicina en modo de ciencia natural y los aspectos éticos, sociales, antropológicos del ser humano sobre los que no puede operar la medicina del mismo modo. Es más, no puede operar.

El ideal normativo al que alude Roca Jusmet es problemático. En el libro de Saborido se habla de salud y enfermedad como estados deseables e indeseables y no como normalidad y patología. Esto ya lo había señalado Canguilhem en Lo normal y lo patológico, de 1966.

El psicoanálisis advirtió sobre esto muchas veces. Y lo resolvió sobrevalorando de lo humano el segundo aspecto, dejando afuera su naturaleza. Así, el humano es un ser simbólico, que simboliza sobre todo con el lenguaje, lo que determina el modo de enfermar, de sanar, de vivir, de prevenir, de hacerse adicto, de desear lo que lo daña. Y esto nos impide considerarlo como una estructura meramente natural ¿Y qué ocurre cuando la physis se hace presente, impone sus reglas, sus leyes, inesperadamente? Ah, allí se hace presente lo real.

¿Le suena al lector, como algo que nos ha ocurrido? La pandemia como paradigma de lo real.

Lo real es apabullante, se nos impone, no admite simbolización alguna, está más allá de lo cultural. 

La pandemia nos ha hecho replantearnos qué somos.

sábado, 3 de junio de 2023

EL CONTROVERTIDO MECANISMO DE ACCIÓN DE LOS FÁRMACOS

 


Una de las razones que más frecuentemente se esgrimen desde los medios oficiales para rechazar los métodos integrativos de tratamiento médico es la supuesta ausencia de explicaciones claras para su mecanismo de acción.

Damos aquí algunos ejemplos de fármacos ortodoxos aprobados, cuyo mecanismo de acción es desconocido o fue desconocido durante mucho tiempo y su uso fue y en algunos casos sigue siendo empírico:

Anticonvulsivantes de uso corriente en el tratamiento de la epilepsia: Levetiracetam (kepra), ácido valproico, carbamazepina, valrocemida.

Obatoclax: anticanceroso "prometedor", según la presentación del fabricante.

Anetol-tritiona: sialagogo, facilita la salivación.

Hydralazina: vasodilatador musculotrópico usado en la hipertensión arterial.

Propofol: anestésico-sedante. El agente más empleado en la inducción anestésica.

Modafinilo: estimulante SNC para narcolepsia.

Paromomicina, amebicida para la amebiasis aguda.

Analgésicos del dolor hiperpático: gabapentina (neurontín) y pregabalina (lyrica).

Nootrópicos (“oxigenadores” cerebrales): citicolina, piracetam, acetilcarnitina. La supuesta oxigenación parece que no existe ya que nadie ha dado cuenta claramente de ella.

Vasodilatadores cerebrales: vincamina, dihidroergotoxina, dihidroergocristina.

Ejemplos de fármacos que se usaron tradicionalmente y que fueron aceptados por la ciencia sin que entonces se conocieran las propiedades ni se dieran explicaciones acerca de su empleo:

Penicilina, sulfamidas y muchos de los agentes microbicidas en los comienzos de su utilización.

Antipalúdicos diversos.

Alcaloides del opio: morfina, codeína, papaverina.

Digitálicos y otros cardiotónicos: digitoxina, digoxina, ouabaína, derivados de la escila.

Alcaloides de la rauwolfia y concretamente la reserpina como antihipertensivos y como antipsicóticos.

Derivados de la corteza del sauce como analgésicos no antiinflamatorios como los salicilatos, útiles en las agudizaciones de la fiebre reumática) y analgésicos.

Tubocurarina en su empleo en anestesia general como curarizante.

Ipecacuana, emetizante.

Alcaloides de las solanáceas y particularmente de la belladona: atropina, escopolamina y otros derivados utilizados como antiespasmódicos.

Sustancias productoras de miosis, en uso local. Colinérgicos: fisostigmina, eserina. Como colirios para el tratamiento del glaucoma.

Sales de litio en el tratamiento de la enfermedad bipolar.

Alcaloides del cornezuelo de centeno y derivados. Empleados como oxitócicos en el posparto y en metrorragias. En su versión dihidrogenada como tratamiento de la jaqueca.

Los anéstesicos generales inhalatorios como éter, cloroformo, óxido nitroso, etcétera se usaron durante decenas de años sin haberse conocido su mecanismo de acción.

 

 

 

 

 

miércoles, 31 de mayo de 2023

IMAGINACIÓN, PENSAMIENTO, MEDITACIÓN, HIPNOSIS



En algunas escuelas de orientación budista se enseña que hay situaciones en las que la conciencia vigilante se desconecta: el sueño, el orgasmo, el estornudo, el hipo. También ocurre con el samadhi durante la meditación, que es el estado de absorción de la conciencia perfectamente concentrada.

En la meditación zen se afirma que cuando el meditador busca no pensar en algo determinado, entonces suele ocurrir que piensa más aún en ello. Es relativamente fácil de comprobar esto con uno mismo. Y por eso para meditar hay que poner la atención en un objeto en forma concentrada, que puede ser en las sensaciones corporales, en la respiración, en la posición del cuerpo.

Por otra parte, durante la hipnosis, se constata que la sugestión, la escena sugerida, se consigue cuando el operador da las directivas indirectamente. Cuando se
ordena en forma directa, la imagen no surge. El sujeto “piensa” y no surge.

Algo parecido ocurre cuando un insomne intenta dormir pensando en que debe dormir. Es entonces cuando no lo consigue.

La sugestión indirecta es la motivación exitosa, de esto saben los publicistas.

Cuando se trata con hipnosis el dolor crónico se contraponen la sensación cenestésica, el dolor mismo, con la imagen sugerida que es el instrumento para liberarlo del dolor.

El hipnotizador no debe ser autoritario, pero debe ejercer cierta autoridad y que el sujeto se la reconozca.

¿Se trata de estados alterados de consciencia? Creo que no exactamente.

 

martes, 23 de mayo de 2023

PARANOIA A PROPÓSITO DE LA PANDEMIA

 

·        Desde el comienzo mismo de la pandemia por Covid19 se lanzaron por parte de la opinión pública versiones que fueron calificadas de conspirativas por las autoridades. El origen mismo de la enfermedad, los supuestos fines de un plan siniestro y la atribución de un determinado proyecto universal que llevaría a la humanidad a un cambio de rumbo radical. Se ha llamado a esto con cierto humor, “plandemia”.

·        Por otra parte, se calificó toda esta producción argumental de “conspiranoica”, palabra que ha sido fuertemente revitalizada y que tiene resonancias psiquiátricas, nos remite a paranoia.

·        Paranoia, se la describe actualmente como trastorno delirante, pero sin alucinaciones. Así se la distingue de la esquizofrenia.

·        Por otra parte, se acepta un trastorno de personalidad paranoide que se conoce desde antaño y que el DSM V (actualización del texto de la Psiquiatría Americana) describe: 

 

Trastorno de la personalidad paranoide

Criterios diagnósticos 301.0 (F60.0)

·        A. “Desconfianza y suspicacia intensa frente a los demás, de tal manera que sus motivos se interpretan como malévolos, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cuatro (o más) de los siguientes hechos:

·        1. Sospecha, sin base suficiente, de que los demás explotan, causan daño o decepcionan al individuo.

·        2. Preocupación con dudas injustificadas acerca de la lealtad o confianza de los amigos o colegas.

·        3. Poca disposición a confiar en los demás debido al miedo injustificado a que la información se utilice maliciosamente en su contra.

·        4. Lectura encubierta de significados denigrantes o amenazadores en comentarios o actos sin malicia.

·        5. Rencor persistente (es decir, no olvida los insultos, injurias o desaires).

·        6. Percepción de ataque a su carácter o reputación que no es apreciable por los demás y disposición a reaccionar rápidamente con enfado o a contraatacar.

·        7. Sospecha recurrente, sin justificación, respecto a la fidelidad del cónyuge o la pareja.”

En este punto vuelvo sobre mi argumentación. 

Sin embargo, los médicos tratamos con pacientes que además de los contenidos propiamente paranoicos (interpretación de la realidad como amenazante, que los demás quieren hacerle daño, que hablan mal de él, que conspiran, y de la interpretación en el sentido de la sospecha de indicios, que parecen claramente del campo de la cognición) presentan también deformaciones perceptivas, que no se aceptan como alucinaciones pero que se designaban o designan como ilusiones.

·        Estas características señaladamente cognitivas del trastorno hicieron que la paranoia tuviera siempre un interés teorético y especulativo atractivo para filósofos y psicoanalistas.

·        La manipulación de los indicios la hemos observado a lo largo de la pandemia abundantemente. Se ha dicho, por ejemplo, que la Organización Mundial de la Salud ha admitido la falta de especificidad de la PCR, la prueba de la reacción en cadena de la polimerasa; esta prueba es la única que se ha usado durante los primeros meses para hacer una pesquisa epidemiológica de la enfermedad. Pues bien, esta declaración de la OMS “coincidió” con la separación del poder del presidente USA, Donald Trump. Otra coincidencia y ya son muchas para los buscadores de indicios.

·        A los pacientes que también presentan “ilusiones”, antiguamente se los designaba como esquizo-paranoicos, encuadrándolos entonces en la versión más sistematizada, más organizada del delirio del esquizofrénico.

·        La Psiquiatría, que cada vez más toma su material clínico y nosotáxico del campo experimental de la Farmacología, no dispone de un grupo de fármacos específico para la paranoia. Y suele emplear los psicofármacos antipsicóticos. Para entendernos, los que actúan sobre la interacción dopamina-receptor.

·        Digo que la Farmacología le da cobertura teórica a la Psiquiatría porque según se van detectando los neurotransmisores y receptores correspondientes y los fármacos que sobre ellos actúan, la Psiquiatría termina adecuando sus clasificaciones al campo de la experimentación farmacológica. Los psicofármacos antipsicóticos actúan sobre los receptores de dopamina y secundariamente sobre los de noradrenalina y serotonina.

·        Estos pacientes suelen presentar de forma más o menos continuada ansiedad, tono afectivo pobre o depresión. Entonces se agregan a su tratamiento con antipsicóticos, los ansiolíticos, los antidepresivos y otros.

¿Desde qué concepción teórica se dirigen estas decisiones que tanto afectan a los enfermos?

Pensemos mal, aprovechando que la pandemia ha actualizado a la paranoia. 

 

 

viernes, 9 de abril de 2021

LA OBLIGACIÓN DE VIVIR MUCHO

 

PANDEMIA, MIEDO Y PROYECTO SANITARIO

·       

Si el proyecto de salud global consistía solamente en que el ser humano tuviera una vida prolongada como prioridad, ha fracasado como queda ejemplificado en este tiempo de pandemia. Son los ancianos enfermos las principales víctimas mortales. El declive inmunitario es la característica de la senectud.

·        Ya antes de la pandemia, la medicina y la sociedad orgullosa de su sistema sanitario, se vanagloriaban de que muchas de las enfermedades incurables que llevaban a la muerte, se estaban transformando en enfermedades crónicas. Las consecuencias eran esperables: el consumo de fármacos se hizo colosal, la esperanza de vida se alargó notablemente en los países ricos y la medicalización de la vida de la gente terminó siendo un hecho inevitable.

·        Si la gestión de su salud no es ejercida por el propio interesado, el sistema le impone una vida larga a base de fármacos múltiples para paliar el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la hipertensión arterial. Estas situaciones son abordables y mejorables también con un régimen de vida higiénico saludable.

·        Los tratamientos del cáncer que apuntan a tratar a los pacientes como enfermos crónicos, nos conducen a la inmunodepresión que acompaña a estas personas.

·        Algo parecido ocurre en los casos de SIDA, enfermos tratados de por vida con fármacos que también causan inmunosupresión entre otros efectos indeseables.

·       También la enfermedad mental suele tratarse prolongadamente, a menudo de por vida. Los efectos colaterales de estos tratamientos suelen controlarse. Pero en el caso de los fármacos antipsicóticos, los largos tratamientos que permiten a estos enfermos una vida casi normal, productiva, no los libran de los deterioros orgánicos que a largo plazo provocan.

·        Por otra parte, la existencia de la geriatría misma como especialidad médica, nos muestra que los mayores requieren un tratamiento o varios, sólo por serlo.

·        El tratamiento de las enfermedades autoinmunes graves, crónicas e incurables nos deja un colectivo de enfermos inflamados e inmunodeprimidos.

·        ¿De dónde procede esta actitud, por parte de quienes comandan la sanidad, de buscar que el paciente viva mucho, cuanto más mejor? Parece una pregunta ingenua. Aquel que convive con enfermos a diario reconoce que es esto lo que reclama la gente y que negarlo sería ceguera.

·        Sin embargo, no es sólo el paciente el que quiere vivir mucho. El sistema opera para que así sea, como si esto fuera indiscutible en todo caso, vivir mucho es una obligación.

·        El paciente tiene que vivir tanto como el consumidor tiene que

consumir.

·        UNA CONSECUENCIA DE TODO ESTO ES QUE CONVIENE QUE LA VIDA SEA LARGA.

·        UNA VIDA PARA CONSUMIR, ENTRE OTRAS COSAS PRODUCTOS FARMACÉUTICOS.

·        PERO VIVIR ASÍ ESTÁ A MENUDO REÑIDO CON HÁBITOS SALUDABLES. PARECE QUE ES MÁS IMPORTANTE VIVIR MUCHO QUE VIVIR SALUDABLEMENTE.

·        LA PANDEMIA ES UNA MUESTRA DE QUE LA PHYSIS, LA NATURALEZA, TERMINA CORRIGIENDO LAS COSAS.

·        Mirar a la muerte de reojo no soluciona los problemas. La aceptación de la finitud de la vida es una actitud más sana, más cercana a la realidad. Y abordar la propia salud como un deber personal también nos acerca a ella.

 ·        No parece que, en el fondo, el proyecto sanitario sea muy diferente al que existía en la Antigüedad..