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jueves, 23 de febrero de 2017

LA HOMEOPATÍA COMO MEDICINA PSICOSOMÁTICA


Juan Rof  Carballo



  • "La Medicina Psicosomática es un campo médico interdisciplinario que estudia los fenómenos psicosomáticos y las relaciones entre los factores sociales, psicológicos, y de comportamiento en los procesos del cuerpo y la calidad de vida de los humanos y animales". Tras esta definición de diccionario conviene recordar que la medicina psicosomática considera como un todo indivisible los aspectos psíquicos y somáticos y estudia las mutuas relaciones entre los procesos orgánicos y los emocionales.


  • En 1949 se publicó en Madrid el  libro Patología Psicosomática  del médico y pensador gallego Juan Rof Carballo que le dio forma en nuestro idioma a lo que después de la segunda guerra mundial se presentó como una evidencia: la constatación de enfermedades somáticas -aquí excluyo el mundo de la psiquiatría- en las que la causa es claramente psíquica. Se trata de una obra de gran solidez y alcance.

Edición de 1950

  • Rof conoció a Freud y colaboró estrechamente con Gregorio Marañón. Fue un ensayista polifacético, inquieto y generoso.



  • Pocos antes de su muerte, en julio de 1994 tuve una entrevista con el Dr Rof Carballo. Confieso que me impresionó que conociera la Homeopatía, es más, adhería a ella. Le pedí entonces que prologase mi libro "Fundamentos de teoría homeopática" que yo estaba ultimando y accedió gentilmente a pesar de que se sentía enfermo. No fue posible finalmente y falleció en octubre de ese año.



  • Con antecedentes en el psicoanálisis pero también basándose en la experimentación con animales, la corriente psicosomática ha intentado establecer una verdadera Medicina Psicosomática con bases sólidas, científicas, clínicas. 



  • Pero una medicina que se precie de tal no puede contentarse con fundamentar y debe abordar valientemente una búsqueda de la terapéutica.



  • Cuál es hoy el arsenal del médico psicosomatista?

La psicoterapia y la psicofarmacología. El razonamiento que lo sustenta parece ser: si la causa es psíquica tratemos entonces el problema como una enfermedad mental. Pero la enfermedad psicosomática no es enfermedad mental por cierto. Es una enfermedad o trastorno funcional u orgánico que se expresa en el cuerpo. No más ni menos que eso. Por tanto es somática con clara vinculación con el mundo emocional del enfermo. Pero es somática.


  • ¿Los útiles de que dispone el médico para tratar la enfermedad psicosomática se acaban en la psicoterapia y los psicofármacos? Si fuera así el impulso sintético que dio origen a la medicina psicosomática no se extendería a su terapéutica que es psíquica y somática. Entonces ¿no disponemos de algún tratamiento realmente psicosomático?


  • En el mundo de la medicina tradicional oriental, la Medicina Tradicional China y Ayurveda disponen de enfoques diagnósticos en los que ambas sustancias -mente y cuerpo- están compenetradas. Sobretodo en el campo de la Acupuntura podemos apreciar claramente una visión unificadora.



  • Ejemplos. En la Medicina Tradicional China se percibe un cierto solapamiento de la función de los órganos con los sentimientos y de una manera indistinguible el corazón rige la sangre y también  el shen -que es el espíritu en el sentido de actitud o talante-, el corazón se lesiona con la alegría excesiva y por supuesto está afectado en las enfermedades cardíacas.



  • En el ámbito occidental ese lugar lo ocupa la Homeopatía conviene recordarlo.



  • Los ejemplos son tantos y tan variados como la Homeopatía en toda su extensión. Porque la Homeopatía es terapéutica psicosomática en sí misma. Al prescribir un tratamiento homeopático el médico homeópata acude a los síntomas psíquicos para tratar lo somático tanto como recurre a los síntomas físicos para tratar los estados emocionales en su versión patológica. De esa comprensión sintética nace el carácter más importante de la Homeopatía según mi parecer. Se trata de la individualización del enfoque homeopático. Si este paciente que tengo delante de mí tiene un padecimiento que puedo calificar de "gástrico" porque siente ardor, sensación de piedra en el estómago, náuseas y asco por determinado alimento, yo le prescribiré un remedio que coincida con esos síntomas y también sea coincidente con otras características del sujeto. Esas características lo definen como totalidad y son psíquicas, generales, constitucionales, etc.



  • ¿Es posible una terapéutica coherente con una visión monista o no queda otra opción que la que proviene de la dualidad mente-cuerpo?



Taisen Deshimaru

  • Quiero aquí incluir el amplísimo campo del Zen y particularmente la meditación llamada zazen especialmente en la escuela Soto. Fue introducido en Europa por el maestro zen japonés Taisen Deshimaru en los años 70 del siglo pasado. Hay una bibliografía extensa de este hombre singular en español y toda ella disponible. Sugiero algunos textos de  Luis Roca Jusmet, profesor de filosofía español que aborda el tema en forma directa y eficaz. 
  • http://unatramasintejer.blogspot.com.es/2011/01/el-budismo-chan-aforismos.html
  •  http://luisroca13.blogspot.com.es/2012/07/budismo-zen-filosofia-y-psicoanalisis.html


  • El trabajo de Deshimaru con el  investigador doctor Paul Chauchard avanzó en esta dirección aun cuando Deshimaru siempre se negó a hacer del zen una terapia.

Las posibilidades terapéuticas de esta forma de meditación constituyen una opción válida para el campo de la psicosomática que fue explorada insuficientemente por la medicina y que me consta que le aporta al paciente autonomía y recursos eficaces. Estos resultados empiezan a reconocerse en estamentos oficiales. (El mindfulness, atención plena tan popular actualmente es una derivación simplificada que pretende ser más accesible al público occidental).


  • Para terminar una anécdota. Recientemente asistí a unas conferencias sobre intestino irritable e inflamación intestinal. La joven ponente, muy informada por cierto, abundó en datos, estadísticas, mecanismos en cascada, siglas, que caracterizan a la formación en la medicina actual. Al mostrar un gráfico se percató de que la psicoterapia y también los antidepresivos habían obtenido mejores resultados que los medicamentos del laboratorio que auspiciaba su ponencia y que se proponían durante su exposición como tratamiento decisivo para el intestino irritable. Entonces dijo inadvertidamente: "Alucino!". Todo parece indicar que ignoraba que ese trastorno es una enfermedad psicosomática. La tendencia médica actual parece que pasa por alto estas cosas tan elementales.

lunes, 13 de febrero de 2017

LA MEDICINA Y LA LEY DEL EMBUDO

EL DISCURSO MÉDICO HOMEOPÁTICO CON INTENCIÓN CIENTÍFICA



                                         



  • La ciencia consiste en una  explicación objetiva y racional del universo.
  • El discurso homeopático tiene una coherencia fuerte pero una verificación débil.
  • La fuerza de su coherencia es evidente. En su doctrina todo está muy bien explicado, no hay cabos sueltos, casi no hay lugar para la duda.
  • Pero para que un discurso tenga validez científica debe ser contrastado con otros discursos.

Los homeópatas han dedicado ingentes esfuerzos en conseguir una teoría coherente, es decir que todos los componentes de su  totalidad estén fuertemente entrelazados. O sea que se expliquen con claridad todos los elementos , que todo concuerde, que no haya fisuras. Pero la respuesta a cada una de las preguntas se hace con el mismo discurso, el discurso homeopático.

  • Ejemplo: la teoría homeopática afirma que las agravaciones que aparecen después de la toma del remedio homeopático se explican en determinadas situaciones por la ley de Hering. Esta ley solamente es reconocida por la doctrina homeopática.

Sin embargo para conseguir explicaciones científicas, es decir objetivas y racionales el mundo homeopático debe obtener una comprobación que provenga de otros discursos, es decir de otras disciplinas.

Esta carencia parcial o total no es privativa de la homeopatía claro está. Ocurre también en otras teorías que pretenden dar cuenta de la realidad. Uno de los más llamativos es el caso del psicoanálisis.

  • Ejemplo: Si durante la cura psicoanalítica el paciente mejora esto se atribuye a la cura misma y si en cambio empeora de sus síntomas esto es debido a la dinámica misma del proceso de curación. El discurso psicoanalítico explica una cosa y la contraria. Ninguna otra disciplina comparte esta contradicción. Esto lo señaló Karl Popper varias veces. Esto sin embargo no quita un ápice a su vigencia y valor clínico.

Ahora bien, me pregunto si estas carencias -las que provienen de no contrastar las afirmaciones con discursos, teorías, leyes, de  otras disciplinas- acaso se encuentran  también en el paradigma científico imperante en la actualidad. Dicho de otra forma, si la enseñanza académica universitaria no adolece de los mismos problemas.

  • Ejemplo: la farmacología sostiene que toda respuesta terapéutica que no se pueda atribuir a la acción droga-receptor no existe y consecuentemente se atribuye al efecto placebo. No se admiten otras posibilidades. O sea lo que es observado no existe porque no concuerda con lo que se espera que ocurra.

Otro ejemplo: se dice que solamente tienen validez los hechos observables. Las intuiciones, el ojo clínico, las interpretaciones se rechazan por pseudo científicas. Así, los beneficios del ajo -allim sativum- como protector cardiovascular son señalados por los naturistas desde hace por lo menos un siglo. La experimentación científica los acaba de descubrir y se pretende ingenuamente que es desde ahora que el ajo es útil con seguridad. Dicha seguridad es falsa: hace 50 años el aceite de pescado se desaconsejaba por aumentar el riesgo cardiovascular como todos los aceites. Ahora se recomienda "con total seguridad".


  • Cuando una disciplina utiliza su propio discurso y sólo su propio discurso, es decir su sistema coherente de explicaciones para dar cuenta de los fenómenos que aborda entonces nos hallamos ante una situación-trampa. 

Por cierto esta situación-trampa es la que detectamos en las llamadas "teorías conspirativas" que abundan actualmente en las redes sociales.
Este adjetivo provocador que se usa tanto  tiene su referencia en la paranoia. Se refiere a las argumentaciones del delirio paranoico en el que todos los indicios coinciden para reafirmar al paranoico en sus ideas delirantes.


Me he referido a tres campos: homeopatía, psicoanálisis y medicina oficial. Las dos primeras son rechazadas actualmente por los ámbitos universitarios y van camino de la marginalidad. La tercera detenta el poder. Esto último es decisivo: el discurso dominante no necesita ni coherencia ni probaturas externas. Pero esto se exige a todas las formas de pensar las cosas de otra manera y que quedan fuera del pensamiento oficial que él mismo, el discurso dominante excluyó.


  • Por el momento a la Homeopatía le queda un camino que es el que recorrió hasta ahora  -abordar la terapéutica de sus casos, de los enfermos que la buscan y que la valoran- y en el caso de hacer acopio de conocimiento implementar una investigación cualitativa. Y subsistir conviviendo con la medicina oficial en situación de desventaja.


  • Y para encontrar una justificación teórica buscar la verificación de su teoría y de su praxis enlazando con otros discursos, como son los de las ciencias humanas, la física no newtoniana o la psicología no conductista.