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jueves, 29 de diciembre de 2016

EL PACIENTE QUIERE HABLAR

 EL PACIENTE Y EL MÉDICO ¿QUIEREN HABLAR DE LO MISMO?


Médico -Hace un mes usted estaba desesperado, o así me lo parecía, porque su síntoma le preocupaba, no lo dejaba vivir, lo martirizaba. Pues bien, desde hace unos pocos minutos al comenzar esta entrevista de hoy, usted me habla insistentemente de ese accidente doméstico que tuvo ayer y que le impidió acudir al concierto por ese dolor en el pie que le incomoda tanto. 
Paciente -No sabe cuánto me ha fastidiado este contratiempo tan inoportuno...
M -Pero yo quiero que me hable de su estado con respecto al mes pasado, de lo que provocó la primera consulta, por lo cual yo lo mediqué, para lo cual yo me puse a trabajar con esfuerzo y dedicación. Lo que a mí me ocupó tanto porque lo vi a usted tan afligido.
P -Ah! De aquello ya me había olvidado. No le puedo decir otra cosa.

(Espero que nadie concluya de este diálogo que mis pacientes curan todos en un mes. No se aclara en él si se trata de un enfermo agudo o crónico ni siquiera que padeciera un síntoma pasajero. Es simplemente una escena que tomo como excusa para tratar el tema del que quiero ocuparme.)

Este diálogo, con ligeros matices lo viví muchas, muchas veces en mi vida profesional. Ahora me hace sonreír cuando vuelve a producirse pero cuando era un médico joven me causaba verdaderos conflictos. Me preguntaba cómo era posible que el paciente hubiera dejado de lado sus tribulaciones, sus desvelos, su sufrimiento en suma, en tan poco tiempo como para casi haberlos olvidado. Y me inclinaba a sospechar que la gente en general era voluble e indescifrable. Y que evidentemente, de lo que quiere hablar el paciente no es lo mismo de aquello que quiere el médico que hablen.

Las claves para una respuesta hay que buscarlas en una explicación tan sencilla como universal: a todos nos ocurre que cuando hablamos de nosotros mismos estamos hablando en presente y lo que nos angustia de verdad es el futuro. Eso que es incierto del futuro o sea todo el futuro.

Teniendo en cuenta esto cuando veo al paciente por segunda vez le leo lo que apunté -claro está, aquello que le puedo comunicar de lo que apunté- en la primera entrevista. Con ello busco que el enfermo me aclare y se extienda o me corrija abundando en detalles que quedaron sin decir pero también para que él pueda valorar con cierta objetividad mi trabajo del primer día.
Así en esa segunda consulta podemos encarar los dos ese nuevo presente de su biopatografía.

Claro que el consejo, si es que se puede aconsejar, el consejo que nos surge inmediatamente a todos los médicos para dar al paciente es "vivir el presente, que el futuro es intangible". Es evidente que se trata de un verdadero saber vivir, de la sabiduría. Basta que todos los días echemos un vistazo a las redes sociales para hallar las palabras infalibles de algún "sabio" que nos lo recuerda.

Pero los médicos nos encontramos con el dolor ajeno todos los días. Y el dolor está justamente  en lo tormentoso del futuro que asusta, nos asusta a todos.
Y entonces ¿qué debemos interpretar del presente, del ahora mismo de nuestro paciente?

Pues bien, en el presente se produce el estar, las sensaciones que tenemos ahora mismo y que no se pueden cambiar por otras. Si mis sensaciones, comenzando por las somáticas, no me llenan de zozobra entonces nada me recordará el sufrimiento de hace un mes y si lo recuerdo será un recuerdo no vívido, vacío, al que le quitaré valor y finalmente temor.

Si en cambio las sensaciones, sobre todo el estado general son de debilidad, lasitud, de no poder con las cosas, entonces el pesimismo o sea las previsiones grises sobre el futuro, son inevitables. El paciente sabe todo esto aunque no lo exprese y por eso busca anticiparse, adelantarse a sí mismo lo que le ocurrirá. De esto surge el síntoma ANTICIPACIÓN  con sus modos, miedo, ansiedad, etcétera. Pero esto ya merece otra entrada del blog.

NOSODES O BIOTERÁPICOS 1ª PARTE

                      NOSODES O BIOTERÁPICOS

                                  Un breve recorrido 

Después de la fundación de la homeopatía por Hahnemann algunos médicos seguidores del método introdujeron el uso de nosodes (hoy se prefiere la denominación de bioterápicos). Esto es, preparados con materiales biológicos procedentes en algunos casos del mismo paciente, en otros casos de cultivos bacterianos o de tejidos obtenidos de materiales patológicos o fisiológicos.Todos ellos fueron utilizados sobre la noción de la semejanza biológica y no por la patogenesia homeopática.

Dejo de lado que algunos medicamentos tienen su origen en nosodes a los que se los experimentó en forma de patogenesias, y entonces ya no se usaron como nosodes. Es el caso de psorinum, pyrogenium, medorrhinum, entre otros.

Fue el primer intento de utilizar la dilución homeopática a la que se le atribuyeron propiedades dinámicas, más allá de la individualización del paciente-persona y aprovechándola para el tratamiento de estados patológicos en sus aspectos etiopatogénicos y fisiopatológicos.

Todos ellos se basan en dos conceptos de la Homeopatía: la dilución hahnemanniana y la ley de Arndt Schultz para actuar de diferente modo según interese estimular, modular o inhibir.

Estos medicamentos se emplearon en forma unitaria al principio y también en forma de complejos.

Conviene aclarar por qué digo primer intento. Me refiero a lo que podemos llamar el mundo hahnemanniano aun teniendo en cuenta que algunos discípulos de Hahnemann se encaminaron hacia la heterodoxia. Pero antes de Hahnemann ya se había utilizado la dilución con sentido terapéutico en la espagiria con criterios de analogía y no de similitud homeopática. Esta última está vinculada íntimamente a la patogenesia y a la experimentación en el hombre sano.

En las últimas décadas los nuevos nosodes han buscado influir en los mecanismos fisiopatológicos de las enfermedades crónicas a la luz del conocimiento actualizado. Así nos encontramos con los actuales productos provenientes de una gran cantidad de moléculas complejas que se mencionan en esta breve reseña.

  • Surgieron así sistemas como la Homotoxicología en los años 50 del siglo XX según las observaciones de Reckeweg. Este sistema responde a una teorización del enfermar explicado esquemáticamente en el llamado Corte Biológico y conecta con las leyes de Hering de la homeopatía tradicional. Los preparados homotoxicológicos se presentan sobre todo en forma de complejos conteniendo remedios de la materia médica homeopática, organoterápicos, productos de la fermentación de tejidos patológicos y otros. La aportación más importante es el uso de enzimas. Lo comercializan los laboratorios Heel, Soluna y otros.

  • En la década de los 70 el Dr Ernesto Puiggrós desarrolló una línea con prostaglandinas y cultivos de tejidos para el tratamiento de las enfermedades crónicas. Lo denominó Medicina Energético-Biológico-Clínica (M.E.B.C.). Sus bases pueden leerse en su libro Homeopatía avanzada y biología. Miraguano Ediciones. Madrid 1990.

  • En los años 80 los sueros anti órganos: Wiedemann, Serocytoles, Inmunomodulantes homeopáticos, etc. Se trata de diluciones hahnemannianas centesimales o decimales bajas de sueros de mamíferos que contienen anticuerpos anti órganos de otros mamíferos (vacuno, cerdo, caballo).

  • La Microinmunoterapia se apoya sobre todo en el conocimiento de las citocinas, que me parece su referente principal. Utiliza diluciones centesimales de citocinas, ARN, ADN, fragmentos de cuerpos virales, etc. La introducción de esta técnica se produjo en los años 90 cuando se desarrollaron las citocinas que se habían descubierto dos décadas antes.  Este es  un campo que ha cambiado el desarrollo de la Inmunología y que además de su gran extensión promete un progreso extraordinario. El laboratorio Labolife produce estos preparados.

martes, 27 de diciembre de 2016

EL DERRIBO DE LA HOMEOPATÍA EN ESPAÑA

               

EL EFECTO BURBUJA EN LA HOMEOPATÍA



Los hechos se vienen sucediendo en forma rítmica y parece que inexorable. No es una novedad que la homeopatía es vista con recelo y desconfianza en los ámbitos médico y científico desde sus comienzos con Hahnemann.

Recordando aquellos años de la transición


Circunscribiéndome a los acontecimientos de los últimos tiempos en España lo cierto es que hasta los años 80 el ejercicio de la Homeopatía era casi una excentricidad. Muy pocos médicos la ejercían; en Madrid sólo recuerdo al doctor Guerrero Paniagua. Tan pocos que en 1978 cuando comencé a trabajar en España había en Madrid una sola farmacia, la de la calle San Mateo que dispensaba medicamentos homeopáticos y eran de su propia elaboración. Disponía de una o dos diluciones de cada remedio. Cuando yo necesitaba algo más elaborado se lo pedía a la farmacia Grau Ala de Barcelona que elaboraba casi cualquier dilución. El público que tenía acceso a los tratamientos homeopáticos era minoritario y los conocían generalmente por referencias de familiares que habían sido usuarios cincuenta años atrás.

En Francia era incipiente su popularidad y los laboratorios franceses no tardaron mucho en instalarse en España, comenzando en 1983 creo recordar que fue

Dolisos y dos años después Boiron. Detrás de ellos, los alemanes. La administración española desconcertada ante las novedades de entonces reaccionó como pudo, pidió consejos a los países vecinos, habló con los profesionales que entonces trabajábamos y tomó medidas más o o menos permisivas, provisionales y poco concretas. Consideró al medicamento homeopático como eso, un medicamento, que se debía dispensar en farmacias aunque no se requería receta médica, que no incluía indicaciones en su presentación y al que no se le exigiría un protocolo clínico de investigación. Casi como un producto nutricional.

Los colegios de médicos toleraron e inexplicablemente no se opusieron al intrusismo de los homeópatas no médicos que comenzaban a aparecer. Las cosas continuaron así mientras se fueron asentando nuevos laboratorios europeos y algunos nacionales. El laboratorio francés hegemónico se hizo presente en varios países de Europa y también de Sudamérica y hasta en Asia. El público respondía, también en España aunque lentamente.


La formación corría por cuenta de asociaciones minoritarias que tenían conexiones con el extranjero, contrataban a profesores de México, Argentina y también de países europeos. Los laboratorios impartían también sus talleres de fin de semana. Inicialmente Boiron me pidió colaborar en la formación; esto duró unos meses porque la llamada "doctrina Boiron" que era su libro blanco para la enseñanza no coincidía con mi enfoque de los temas y terminé apartándome.

En 1986 en Valencia un grupo de médicos y farmacéuticos fundamos la Sociedad Española de Homeopatía con la idea de difundir, enseñar y apoyar. Publicamos la revista Similia e impartimos cursos sobretodo a médicos y farmacéuticos y charlas de información al público.
Dos sociedades de antigua tradición, la Academia Homeopática de Barcelona en primer lugar  y la Sociedad Hahnemanniana Matritense después, fueron reflotadas. La primera formó a  muchos médicos con maestros en la homeopatía más purista.

Los homeópatas especialistas


Un hecho resultó determinante: en los años 90 en ciertas universidades españolas se impartieron cursos de homeopatía. En algunos casos eran talleres de formación breves apoyados por el laboratorio hegemónico para difundir los rudimentos entre los médicos. Posteriormente fueron en forma de máster, verdadera formación de postgrado. Entonces la industria farmacéutica homeopática vio la posibilidad de una penetración decisiva como fue que los médicos especialistas tradicionales pudieran aprender a prescribir los productos homeopáticos dirigidos exclusivamente a su especialidad. Se trataba de un aprendizaje rápido y limitado, enseñando a enfocar determinadas patologías concretas con un listado limitado de remedios. Parecido a un vademecum de los que se emplean en alopatía.

Por supuesto que ello no pretendía formar médicos homeópatas sino simplemente prescriptores. Pero se trataba de reclutar médicos tradicionales que lejos de oponerse a la homeopatía como era usual, comprobaban que podían tener éxitos concretos con algunos enfermos.

Así fue como se extendió en el público y entre los médicos la idea de que había pediatras, ginecólogos, traumatólogos, dermatólogos que además eran homeópatas. Y esto  tuvo consecuencias económicas palpables. Tanto que los laboratorios de especialidades farmacéuticas tradicionales empezaban a notar el golpe. Hasta allí se podía llegar con la burbuja.
Los grupos de escépticos comenzaron su tarea de zapa. Y la presión de la industria farmacéutica tradicional llegó por fin a hacerse notar. Los colegios de médicos que en el nuevo siglo habían consentido la elaboración de registros colegiales de médicos homeópatas en un claro gesto de apertura, tildaron a la homeopatía de pseudociencia y emitieron consignas para convencer a los homeópatas de que debían deponer su actitud, es decir abandonar la práctica de la homeopatía porque antes o después los acusarían de práctica anticientífica.

Los acontecimientos se precipitan


Desde hace pocos meses y antes, mucho antes de que las cosas llegaran a mayores se había producido la respuesta tan buscada. La prescripción de medicamentos homeopáticos por parte de los especialistas tradicionales se redujo notablemente. El paciente que conocía la Homeopatía y buscaba homeópatas, ese paciente seguía recurriendo a la consulta del médico homeópata de siempre. Los que comenzaron a abstenerse fueron los médicos prescriptores ocasionales, que resultaron ser multitud y que al inhibirse produjeron un descenso de las ventas notable.
Los argumentos que se emplearon para el ataque fueron más o menos los de siempre: Los resultados clínicos de la Homeopatía no resisten la comparación con el placebo y las diluciones homeopáticas no contienen materia detectable. No hablaré de estos temas aquí porque ya están tratados en otras entradas del blog y hay disponible abundante bibliografía a la que acudir.

Solamente se ataca a la Homeopatía?


Aun así quiero señalar un hecho que me parece interesante. Las andanadas contra la homeopatía las sufrimos todos, los pacientes, los médicos y los laboratorios. Los laboratorios de Homeopatía que fabrican productos unitarios y complejos se sienten afectados, en primer lugar el más grande y poderoso. Y ahora mismo están ocultos en los medios de comunicación.
Bien, pero qué ocurre con los otros laboratorios que también emplean diluciones pero no declaran abiertamente vender medicamentos homeopáticos? Es el caso de los dedicados a la Homotoxicología, Espagiria, Microinmunoterapia, Medicina Antroposófica, Oligoterapia con diluciones, Litoterapia, etcétera. Por el momento no parece que hicieran causa común con la Homeopatía.

jueves, 15 de diciembre de 2016

SÍNTOMAS EN HOMEOPATÍA: FRUSTRACIÓN Y CONTRADICCIÓN

         SÍNTOMAS: FRUSTRACIÓN Y CONTRADICCIÓN



Veamos el interés que tiene durante la consulta homeopática determinar con claridad el síntoma frustración y su derivada contradicción. En esta dirección tratemos de aclarar qué sentido tiene este síntoma. Además veremos que este síntoma no es exactamente igual en cada tipo humano representado en los remedios policrestos.

Comenzaré atendiendo a definiciones.


FRUSTRACIÓN

1. Imposibilidad de satisfacer una necesidad o un deseo.
2.  Sentimiento de tristeza, decepción y desilusión que esta imposibilidad provoca.

CONTRADICCIÓN


En el vocabulario homeopático se habla a menudo de contradicción refiriéndose a que algo, su circunstancia vital o sobre todo alguien le "lleve la contraria", contradiga al sujeto frustrando sus expectativas y deseos.

Se trata de situaciones frustrantes para el paciente y esto nos lleva a mirar ese estado de frustración con interés de médico homeópata. Nos interesan aquellas situaciones de frustración nítidas e intensas, ya sea como causas de otros síntomas o síndromes que se prolongan en el tiempo -cronicidad- o como situación aguda que se acaba en sí misma.


Por otra parte sabemos que la Psicología Clínica se interesa por la frustración especialmente por aquello que indica que el paciente no asume la situación que lo frustra, según lo  vemos en los informes de tests y otras pruebas diagnósticas. La respuesta del paciente a la frustración y sus dificultades para superarla nos hablan de vulnerabilidad en una etapa de la vida o como un rasgo de la personalidad más o menos permanente.


Sin embargo la palabra frustración no aparece en los repertorios y materias médicas homeopáticas tradicionales. No me refiero aquí al estado de descontento o insatisfecho que equivaldría a estar frustrado o vivir frustrado, porque significan algo diferente.


Por eso nos vemos abocados a utilizar en su defecto la palabra contradicción. Ya sabemos que las palabras nunca dicen todo lo que se pretende representar y en este caso contamos con esta pérdida doble, la pérdida de lo que la palabra deja sin decir y la pérdida que resulta de suplantar una palabra por otra.


Aun así pienso que podemos hacerlo asumiendo la falta de coincidencia completa. Entonces avancemos en nuestro propósito.


LOS SÍNTOMAS


Encontramos ciertas entradas en el repertorio que expresan:



  • No tolera la contradicción. AUR, IGN, LYC,SEP, ant.c., bry, caps, cham, cina, cocc, nat.m, nux.v., plat, staph, verat.
  • Irritabilidad a la menor contradicción. IGN.
  • Cólera por contradicción. AUR, IGN, LYC, SEP, ars, cocc., nux.v., sil., thuj., verat.
  • Llanto por contradicción. ign., nux.v.
  • Melancolía por contradicción. ign, verat.
  • Quejidos cuando lo contradicen. tarent.
  • Trastornos por contradicción. aur., sil.
  • Deseo de "matar" a la persona que lo contradice. merc.
  • Rabia por contradicción. lac.c., olnd.

VALORANDO EL SÍNTOMA

La reacción a la contradicción es uno de esos síntomas psíquicos capitales porque denota la confrontación con los demás y es en esa confrontación donde se expresa más claramente la vida como un gran problema.


En la enumeración de síntomas que incluyen contradicción, podemos ver más arriba los medicamentos que siguen a las entradas del repertorio. Son sólo algunos, los más significados . Voy a  comentar dichos remedios, los más importantes en lo que concierne al síntoma contradicción mostrando las diferencias que un mismo síntoma tiene en cada sujeto según su perfil caracterial.


Esto es, cada entrada define un evento, un síntoma en el que está incluída la contradicción. Pero la palabra contradicción no refleja la misma situación para un remedio que para otro así como para cada persona la contradicción tiene matices diferentes.


En mis publicaciones he resaltado la gran utilidad del repertorio como libro de semiología homeopática y al mismo tiempo explico por qué no utilizo habitualmente la repertorización(este tema me propongo abordarlo próximamente en otra entrada de este blog).


Entonces veamos el síntoma contradicción en el marco de la manera de ser del remedio que lo contiene para señalar las diferencias y el significado distinto que tiene en cada caso.


Hay que aclarar que cuando digo "manera de ser " de un remedio no debe entenderse en sentido literal. Ningún remedio tiene manera de ser, por lo tanto se trata de una conceptualización. Todos los homeópatas sabemos que al conjunto de síntomas psíquicos de un remedio, especialmente a aquellos síntomas que los reúne una determinada coherencia, les llamamos "modo de ser del medicamento". Ello constituye una elaboración del observador, subjetiva por supuesto. Los que sí tienen -tenemos- manera de ser son, somos los sujetos. Convengamos en llamar así a la forma experiencial y fenoménica con que cada uno resuelve el problema de afrontar su vida.



  • Aurum metallicum

El perfil de este remedio, válido para su versión de estado más o menos superable en la vida de una persona como así también para su forma estabilizada constituyendo un verdadero trastorno de la personalidad, se caracteriza por melancolía con tendencias suicidas, autoinculpación, sensación de abandono por pena amorosa real o imaginada; en menor medida cólera, suspicacia, rencor. La contradicción es para el paciente aurum un elemento más entre otras muchas amenazas, porque son vividas así, como amenazas todas y cada una de las situaciones a superar. Lo que para otros es un escollo para aurum es un drama. En el tono general de pesimismo que tiñe su afectividad  la contradicción está presente en cada episodio de la vida diaria.


  • Ignatia amara

La solitaria pero histriónica ignatia vive en un mundo emocional desproporcionado. La cólera, la pena silenciosa y la ansiedad son expresiones constantes en un  panorama de fuertes subidas y bajadas, sacudiendo todo su mundo circundante. Paradojal, se ha repetido quizá en exceso. Todo es excesivo e inestable. El agravamiento por el consuelo, sus  amores no correspondidos, su deseo de soledad. La contradicción es para el sujeto ignatia causa de irritación, de agresividad verbal, de llanto culpabilizando a los demás de su infortunio.


  • Lycopodium

Arrogancia autoritaria frágil, decía el Dr Puiggrós con gran visión en el enfoque. Hoy diríamos problema en la asertividad. Egolatría, falta de autoconfianza y susceptibilidad dan idea de un psiquismo que no resuelve el conflicto con los otros. Imparte órdenes quejándose todo a un tiempo. Las claves de su cólera por contradicción se encuentra justamente en su propia debilidad. Y en los intentos de que no se le note.


  • Nux vomica

Sabemos que es ansioso, organizado, celoso, autoritario. Pero la riqueza sintomática de nux vomica la podemos concretar en la tensión o puja entre la hipersensibilidad sobretodo sensorial por un lado y la planificación, el ordenamiento de sus ideas y de su vida por otro lado. Esto explica sus reacciones violentas, extemporáneas ante todo aquello que le sea impuesto desde afuera y que le impida el puntual cumplimiento de sus proyectos. Nos encontramos entonces con que la cólera por contradicción se encuentra en esa línea tensional entre lo que proviene desde el exterior y lo que estaba planificado. El sujeto no soporta que no se cumpla.


  • Silicea

Inseguro, tímido, avaro, empeora por el consuelo. El rico mundo interior de silicea encaja muy mal que le lleven la  contraria como también cualquier situación que lo aparte de sus obsesiones; es un concienzudo que quiere tenerlo todo previsto. No riñe ni se enfrenta y  todos lo consideran pacífico y afable. Acobardado en las grandes citas de su vida.


  • Sepia

Su intolerancia a la contradicción hay que verla en el marco de su cansancio de la vida, la melancolía, quieta y callada. Ella sin embargo sí contradice a los demás. Puede emocionarse pero sus sentimientos están apagados. No siente pero percibe que debería sentir. Rechaza la contradicción y rechaza el consuelo, dos modos de resistirse a todo lo que le viene desde afuera, de los otros.


  • Mercurius

Hay en mercurius una profunda afectación de la personalidad con o sin base orgánica. Tendencia suicida, agresividad a veces homicida. Con o sin sentimiento de culpa. Hablamos de estructura psicopática o delirante. Pero también puede estar presente en un estado agudo confusional con provocación y grosería. Fuera de estas situaciones extremas nos encontramos con el hastío de un deprimido que pudo haber sido adicto a drogas, cansancio de vivir, mala memoria, apresuramiento, agresividad, provocación, busca la pelea, ludopatía, obscenidad. En este cuadro no puede evitar el deseo de matar ante la contradicción porque vive al límite de la tragedia y porque rechaza tanto el cumplimiento de las normas como detectar que los demás le pongan límites.


  • Arsenicum album

La ansiedad, el miedo, la agitación, inquietud configuran un estado y también un modo de ser en arsenicum. Cuando se trata de rasgos permanentes entonces se agregan a la configuración los de  una persona escrupulosa, rígida, que en su vida social tiene envidia, es avaro y despectivo. Miedo a morir y a estar solo. Reacciona a la contradicción con fastidio, desconfianza y rencor. Es la respuesta natural a su rigidez y a su miedo.


martes, 30 de agosto de 2016

LA OBRA DEL DOCTOR ERNESTO PUIGGRÓS, HOMEÓPATA ILUSTRE

                    EL DOCTOR ERNESTO PUIGGRÓS







 El Dr. Ernesto Puiggrós, nacido el 26 de octubre de 1908 en Buenos Aires, se graduó de médico en la Universidad de Buenos Aires en 1934, especializándose en Clí­nica Médica (Medicina Interna) en el Hospital Rawson. 

Se dedicó al estudio de la Homeopatí­a después de conocer la curación de un paciente que él habí­a tratado en el hospital. 


Integrándose en la Asociación Médica Homeopática Argentina fue profesor de Clínica Médica desde 1950 y vicepresidente en 1977.



Su curiosidad lo impulsó a investigar desarrollando una derivación de la Medicina Homeopática, la Medicina Energético Biológica Clínica (M.E.B.C) cruzando la Homeopatí­a con los logros cientí­ficos de la medicina científica actualizada. Esta tarea grandiosa la comenzó cuando tenía 65 años y la desarrolló hasta su muerte.

Decía Puiggrós "si para sostener la medicina hahnemanniana tuviéramos que negar hechos del progreso cientí­fico médico, lo mejor serí­a negar esa medicina y aceptar los hechos" y resumía su enfoque con su decálogo, estudiando causas de  la enfermedades, el mecanismo de las lesiones orgánicas y los sí­ntomas (etiologí­a , patogenia y sintomatologí­a).


Fallecido en junio de 2009 a los 101 años, el Dr. Puiggrós trabajó hasta poco antes de morir y dejó como legado la Fundación Puiggrós con sede en Buenos Aires, que sigue funcionando con sus discípulos y creciendo en su honor y memoria.


Estos tres libros fueron publicados en Madrid entre 1988 y 1990 en Miraguano Ediciones. 

Por aquellos años lo invité a Madrid para impartir cursos y talleres de formación en el Ateneo de Homeopatía y Terapéuticas Biológicas y en congresos diversos.

Es una parte de su obra que tuve el honor de prologar entonces y me permito recordar a modo de homenaje. Su espíritu abierto y su actitud iconoclasta han sido para mí un modelo a seguir.


sábado, 27 de agosto de 2016

EL COMPLEJISMO HOMEOPÁTICO COMO EXCESO DE INFORMACIÓN

                       
       

                EL COMPLEJISMO HOMEOPÁTICO COMO EXCESO DE INFORMACIÓN                                            


  •  Es conocido el rechazo que provocó en Hahnemann, el creador de la Homeopatía a finales del siglo XVIII constatar que algunos de sus discípulos, sin atender a sus indicaciones empleaban varios medicamentos simultáneamente en un tratamiento. Peor aún, utilizaban fórmulas magistrales en las que se combinaban diferentes remedios y a menudo diferentes potencias. Las fórmulas complejistas eran usuales en la medicina alopática de la época y desde hacía siglos. La palabra galénica designa la técnica farmacéutica de las fómulas magistrales. Complejistas eran las fórmulas galénicas que tenían componentes pintorescos como puede leerse en las historias de la medicina que nos llegan a nuestros días. Y complejistas eran y son las fórmulas espagiristas que como se sabe es la rama médica de la alquimia. 


  • La explicación para semejante conducta de los discípulos descarriados de Hahnemann radicaba en que algunos médicos se encontraban desorientados ante ciertos casos y la mezcla terapéutica era y es un indicador de la dificultad para hallar el remedio. La práctica correcta de la Homeopatía es difícil. 

Esta técnica complejista se extendió y como sabemos tiene muchos adeptos en el público y entre los prescriptores. Es muy popular en el consejo de farmacia y en la autoprescripción, tan frecuente en los países en que la Homeopatía está más difundida y todos los laboratorios de medicamentos homeopáticos disponen de sus propias fórmulas indicadas como específicos para síntomas y trastornos corrientes.

Lo que al principio se utilizó como un recurso excepcional para resolver un caso poco claro y evidenciaba la ignorancia de algunos médicos, terminó siendo lo corriente con las consecuencias que era de esperar. La individualización de los casos desaparecía. Claro, para prescribir un complejo no es necesario modalizar el síntoma ni buscar sensaciones y otros datos de la singularidad del enfermo, los síntomas psíquicos se hacen accesorios, se atiende a la semejanza de lo local o en todo caso a una semejanza parcial. Por otra parte el médico se ocupa más de la enfermedad que del enfermo, el tratamiento se hace según la patología, la Homeopatía se comporta como la alopatía.

Es evidente que este método, el complejismo es contrario a la ortodoxia homeopática y la curación que busca quien prescribe un remedio complejo se aleja del ideal de curación del que hablan los homeópatas más estrictos. Pero no quiero aquí ocuparme de la ortodoxia sino más bien interrogarme acerca de lo que ocurre en el sujeto enfermo que recibe un tratamiento de este tipo.



  • ¿EL COMPLEJISMO TIENE ALGUNA UTILIDAD PARA EL ENFERMO?
 Voy a separar dos aspectos:

1. Hay respuesta terapéutica cuando se administra un complejo?
2. Esta respuesta terapéutica, si es que la hay ¿aporta beneficios en el tratamiento? ¿Mejora al enfermo de alguna manera?

Para la primera pregunta no podemos ignorar las experimentaciones clínicas. Los laboratorios de especialidades homeopáticas mencionan una buena cantidad de estudios clínicos con pruebas a doble ciego y randomizados que dan cuenta de la respuesta a estos productos complejos. Se trata de muchas pruebas experimentales que no podemos pasar por alto. Estos productos contienen una mezcla de diluciones generalmente bajas que están elaboradas para su indicación en cuadros agudos o simplemente síntomas como gripe, infecciones ORL, dolor abdominal en niños, cefaleas, diarreas, tos y un largo etcétera. Es más, podemos decir que las características de su aplicación se adaptan mejor a la investigación clínica (con placebos, doble ciego, randomización) que en la Homeopatía unicista tradicional.

Los resultados que se declaran son positivos como era de esperar y en muchos casos se trata de estudios fiables, algunos más del gusto "farmacológico" que otros estudios que se publican acerca de la Homeopatía más purista.

 La segunda pregunta es problemática. Es evidente que la mejoría de los síntomas puede ser pasajera y ello no siempre es un beneficio para el paciente. Los homeópatas más tradicionales se decantarían por la respuesta negativa ya que en la visión de aquéllos la curación verdadera sólo puede confiarse al remedio similimum. Eludo una vez más acudir a la doctrina ya que ella es accesible en muchos textos y tratados.

Hay enfermos incurables que sólo pueden ser tratados paliativamente. En este caso el recurso al complejo parece tan válido como cualquier otro paliativo.

Pero aún siendo así ¿es preferible el complejo a la prescripción unitaria de sus componentes?

No es fácil responder objetivamente. Yo me decanto por la negativa. No intento refutar las pruebas clínicas de tantos productos complejos comercializados y que según se dice son tan útiles o cuando menos son muy utilizados. Me propongo analizar el valor de estas mezclas.



  • INFORMACIÓN MEZCLADA E INFORMACIÓN UNITARIA 

Me refiero aquí a la información físico química (según el estado actual del conocimiento) que contiene cada preparado elaborado según la técnica homeopática.

 Parto de la premisa que en ambos casos, en el preparado unitario y en el preparado complejo existe una información. No discuto ahora la primacía que tiene el remedio unitario prescrito según el método homeopático clásico en donde están identificados los síntomas nítidos y peculiares, modalizados y característicos con el remedio unitario. Esta primacía es evidente.

Me interesa tratar el tema de la información contenida en ambas formas de presentación en el caso en que el complejo contenga exactamente lo mismo que el unitario (además de los restantes componentes del citado complejo).

Ejemplo: Comparemos la información que contiene arnica montana 6CH (remedio unitario) y la información contenida en un complejo formado por arnica montana 6CH, ruta graveolens 6CH y rhus tox 6CH.

No podemos evaluar la citada información como no sea por los resultados clínicos. Y en esto tenemos problemas evidentes. Encallamos porque los complejos están respaldados por experimentación clínica y la prescripción unitaria si bien dispone de trabajos que dan cuenta de su eficacia tiene las dificultades que ya conocemos debidas a la individualización del caso.

El espectro de enfermos que reciben el complejo es más amplio porque los pacientes a los que se les administra pueden tener síntomas de tres remedios y no es necesario que cada paciente tenga síntomas de los tres, alcanza que tenga los de uno solo o de dos de ellos.

Ante estos inconvenientes parece que no podemos sacar conclusiones fácilmente.

Sin embargo conviene reflexionar con los datos que disponemos en el sentido de considerar la información contenida en uno y en otro medicamento. Así mismo intuir la respuesta del organismo que provocan uno u otro.



  • RESPUESTAS A LA INFORMACIÓN 

La información es un valor que está presente en diversos tipos de terapéutica. Para empezar tomemos el ejemplo del fármaco. Los fármacos contienen información molecular, las moléculas interaccionan en los receptores, les aportan una información que desencadena la acción farmacológica. Cada fármaco interactúa en "su" receptor según afinidad y especificidad. Así, en principio la mezcla de fármacos en una toma no debería suponer un problema para los efectos buscados salvo que se tratara del caso de interacciones farmacológicas en el que se interfiriese la cinética, la afinidad por el receptor o la biodisponibilidad entre los componentes. http://es.slideshare.net/SergioMirandaMarez/receptores-farmacolgicos 






Pero el caso de los remedios homeopáticos es radicalmente distinto.

Por lo que sabemos ahora mismo la información contenida en las diluciones homeopáticas no es molecular. El mecanismo de acción de los remedios homeopáticos está aún lejos de ser aclarado aunque hay aproximaciones. Este campo, el de la investigación no es el mío. http://www.hevert.com/es/selected_products/homeopathy-research 

Sin embargo, como clínico puedo intuir algunas cosas. Imaginemos un preparado imposible en la práctica, que contuviera todos los componentes conocidos y dinamizados a la misma potencia. Según el criterio complejista este producto se podría aplicar a todos esos síntomas y síndromes para los que se proponen los complejos de algunos vademecums.

Parece una salida de tono y lo es. Pero conviene pensar en ello. Este producto no está comercializado claro está. Sería un desastre comercial, su inutilidad tan palmaria como una pócima curalotodo.

Cuando se trata de complejizar una prescripción cuanto más amplia su composición menores sus resultados. En términos de dinámica homeopática: la respuesta tiende a cero.

 Podemos suponer que su eficacia sería nula porque la individualización del tratamiento es imposible.

Cuando una terapéutica es reaccional y la Homeopatía lo es, el estímulo debe ser puntual, no disperso, debe seguirse de falta de estímulo para que el organismo reaccione y debe individualizarse para el proceso mórbido y para el sujeto. Estas son algunas de las condiciones de una curación válida.

sábado, 16 de abril de 2016

ENTRÓ LA EVIDENCIA Y SALIÓ LA ÉTICA. LA HOMEOPATÍA PERJUDICADA

                    EVIDENCIA CIENTÍFICA Y ÉTICA

  • La evidencia científica se esgrime como condición principal para aprobar a los fármacos.Y digo yo ¿dónde estaba la evidencia? Cuando: 
 Los antihipertensivos de los años 60 actualmente se acepta que no reducían la tensión arterial más que los ansiolíticos o los placebos. 
Los betabloqueantes estaban contraindicados en la insuficiencia cardíaca y hoy son su indicación ineludible. 
En los años 70 calcitonina curaba la osteoporosis y se la proponía como tratamiento de las mujeres en menopausia, con un coste altísimo que solventaba la SS española y hoy se la ha abandonado por inútil. 
Citicolina, fármaco de alto coste, se indicaba en los 70 como supuesto oxigenador cerebral a los ancianos con memoria débil. Y resulta que el concepto de oxigenador no ha sido validado por ninguna categoría farmacológica. Lo que es lo mismo, no existen. 
Y todo ello sin mencionar la tragedia de la iatrogenia reconocida: en los países occidentales los medicamentos llegan a producir la tercera causa de ingreso hospitalario en urgencias en pacientes de la tercera edad. Los damnificados de talidomida todavía reclaman sus reparaciones. Y mucho más. https://www.youtube.com/watch?v=8roQ2BRkn64

Ahora veamos qué ocurre con la Homeopatía. 


  • La discusión sobre la evidencia en medicina enfrenta a los defensores y detractores de la Homeopatía. Ciertamente unos determinan que la evidencia (en sentido estricto deberíamos decir "pruebas") tiene que ser una exigencia para que el conocimiento médico sea válido y tenga aplicación universal (con las limitaciones que este término tiene en la ciencia experimental, ya que lo universal en rigor es a priori y en estas ciencias no son posibles los apriorismos), o sea generalizable. Para entendernos, se trata de las generalizaciones de la inducción científica. Es decir reproducir el experimento, predictibilidad y falsabilidad. Y ya sabemos que las inducciones sólo pueden hacerse sobre casos homogéneos y con muestras lo más extensas que sea posible. Estamos hablando de los argumentos de los detractores que de esta manera están seguros de invalidar la homeopatía como quehacer médico. 
  • Por su parte los defensores de la Homeopatía esgrimimos que la base de ésta es la individualización del caso, de donde surgen las dificultades para aplicarle la inducción. Y la Homeopatía se sostiene por la acumulación de casos particulares con resultados positivos. No siempre es posible reproducir una experiencia que es única, individual. Este conflicto también se produce con el Psicoanálisis de manera muy parecida. Los científicistas lo acusan de pseudociencia como a la Homeopatía pero no dejan de reconocer la influencia que ha tenido durante el siglo XX en la forma de pensar de la humanidad, de pensar lo exterior y lo interior. Parece que esta confrontación tiene pocos visos de resolverse. 
  • Ahora bien, quiero plantear otro problema. Qué ocurre con el conocimiento médico cuando por la ventana del laboratorio de investigación se hacen presentes  las exigencias éticas y esto sucede en un sistema en el que sólo es posible desarrollar un proyecto cuando hay viabilidad económica. Así se explica el conflicto que provocan los temas que describo en el comienzo de este artículo. Muchos de esos fármacos fueron puestos en el mercado sin que se hubiesen cumplido los requisitos mínimos de seguridad y eficacia. 
  • En un sistema tal el problema no solamente se plantea en el campo científico sino también en el mundo del arte, considerado en sentido amplio, la música, el cine, la plástica; también en el del deporte y en casi todos los campos de la cultura. Todo aquello que no se auto financia es inviable. 
  • Cuando la investigación está financiada por los estados son todos sus integrantes los que intervienen y se responsabilizan indirectamente de la ejecución del proyecto. 
  • Cuando en cambio se hace con medios privados son unos pocos los que solventan las pérdidas y recogen las ganancias del proyecto. Y por supuesto se desechan aquellos proyectos que en principio no prometen ser exitosos entendiendo por éxito al lucro. Véase los casos de enfermedades raras, infecciones que sólo aparecen en países pobres, etcétera. 
  • Conclusión: amarga conclusión. Todos los requisitos que la ciencia exige para la validez del conocimiento se diluyen en la práctica entendiendo por práctica su significado filosófico es decir moral. 
  •  Y entonces qué pasa con la Homeopatía. La Homeopatía es un incordio para el pensamiento oficial. Existe desde hace 200 años, tiene miles y miles de usuarios en Occidente. Esos usuarios ya no son los fanáticos adeptos de otrora, mucha gente tiene un homeópata como tiene ginecólogo o pediatra y no piensan que adherir a la Homeopatía los pudiese dejar fuera del sistema. Simplemente buscan soluciones a sus problemas de salud. 
  • Esto es insoportable para un sistema que echa en falta que la Homeopatía vuelva urgentemente a la marginalidad.

miércoles, 16 de marzo de 2016

QUÉ PASA CON LA HOMEOPATÍA?

                                     QUÉ CRISPACIÓN!!





  • La Homeopatía interviene en la crisis


La crisis se lleva todo por delante, claro que no es una crisis es un cambio de escenario, tan radical que se instaló para quedarse. Podría dirigir esta nota acerca de esta lucha-cruzada entre homeópatas y médicos abolicionistas hacia los fundamentos de la metodología científica. Pero no, prefiero comenzar por el escenario en que nos movemos. 

La situación general es tan compleja como desfavorable: En España los médicos jóvenes que terminan el MIR no tienen trabajo muchos de ellos, algunos se presentan al MIR de una segunda especialidad, alguno hay que lo hace por tercera vez.

En un panorama tal de desaliento tienden a embestir contra todo lo que suponen es un obstáculo para sus realizaciones. Los que vivimos de la medicina privada parece que lo somos, les quitamos el trabajo, ganamos mucho dinero, somos ricos y mucho más. Errores de percepción.

Digo todo esto porque esta escaramuza es la última entre muchas, se origina entre los jóvenes, algunos médicos y otros no, que se atribuyen la representación de la ciencia. Y no alcanzan a entender que la medicina basada en evidencias si es excluyente entonces supone una gran pérdida.

Se trata de transmitirles que la medicina no es precisamente una ciencia sino una práctica basada en ciencias y también en conocimientos de otro orden que son utilísimos para el enfermo. Por eso la OMS (Organización Mundial de la Salud) defiende a las Medicinas Tradicionales. http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67314/1/WHO_EDM_TRM_2002.1_spa.pdf



  • El escéptico que no pudo suicidarse



Se podía visionar en You Tube un vídeo en que un joven escéptico aporta una prueba "irrefutable". Se traga cerca de cincuenta comprimidos de un medicamento homeopático que se recomienda como sedante y nos muestra que no se duerme ni le ocurre nada. 
La dificultad que tenemos para explicarle al gran público que esto no prueba nada acerca de la Homeopatía es justamente lo más trabajoso de todo este entuerto. El primer error lo comete el laboratorio que anuncia un producto homeopático indicado para la ansiedad. No es un error es una falsedad. Pero esto es simplemente una derivada de la contradicción entre una forma individualizada de hacer medicina, la Homeopatía y las empresas que fabrican y comercializan los medicamentos homeopáticos estandarizados.

Pero ... ¿y los homeópatas hemos cometido algún error en todo esto?

Desde hace algo más de treinta años vengo señalando que si bien la Homeopatía es un valor a defender no podemos hacerlo con los argumentos de hace dos siglos. De modo que debemos comenzar por una profunda auto crítica. 
En el quehacer de un médico homeópata lo único evidente es eso, el quehacer, los resultados clínicos, la satisfacción de los usuarios. Pero no son demostrables ni la ley de Hering ni la teoría de los miasmas ni la energía vital entre otros conceptos.
Estamos en la era de la información y la Homeopatía es información sin materia y a mostrar esto debemos dirigir nuestros esfuerzos.
Sin embargo en las redes sociales, las mismas en donde se libra esta batalla encarnizada, hay muchas páginas que defienden que es desde el purismo desde donde la Homeopatía debe autoafirmarse. O sea que no quedan salidas, se es escéptico o se es dogmático.


  • Los falsos argumentos


Peor que no tener qué argumentar es usar argumentos falsos. Expondré con brevedad dos:

Los intereses de las multinacionales farmacéuticas quieren destruir a la Homeopatía. No tengo pruebas de esta afirmación pero parece coherente. Si los usuarios de la Homeopatía fueran mayoría es cierto que el gasto farmacéutico sería mucho menor. Claro que se tratara del caso de una Homeopatía no consumista. Porque muchos de estos usuarios tienen bolsas llenas de envases de remedios en gránulos y otras presentaciones. Y los han adquirido ellos, no se los ha proporcionado la Seguridad Social. Aun así el gasto global es incomparable en uno y otro caso.


Pero los intereses de las grandes farmacéuticas explican una parte de la andanada anti homeopática pero no validan la condición científica de la Homeopatía. No confundamos. La Homeopatía se defiende sola, no necesita mentar las miserias de las grandes farmacéuticas.


El segundo. A menudo se dice que el médico homeópata dedica al enfermo más tiempo que el alópata. Claro, por supuesto, el homeópata practica la medicina privada y le otorga al paciente todo el tiempo que él quiera. Y esto es así porque el método homeopático requiere minuciosidad en la consulta, es decir la dedicación es consustancial al método. Una medicina individualizada es incomparable a otra basada en protocolos.

Y aquí llegamos a uno de los núcleos del problema.


  • La medicina de protocolos


Hasta hace pocas décadas la medicina toda, era mucho más individualizada que en la actualidad. Hay seguramente muchas razones que explican por qué se ha llegado a la situación actual en que el médico debe por obligación seguir un protocolo. No dudo que será en beneficio del enfermo. 

Pero protocolo y rigidez van unidos. Y cuando no se atiende a la variación individual el paciente muchas veces pierde. El médico no prescribe lo que quiere y utiliza los métodos diagnósticos que se le imponen. El sistema se felicita de las ventajas de este mecanismo. Pero  aquí volvemos al malestar de los médicos que ya adelantábamos en el comienzo de este artículo. 

El médico se debate entre la rutina y la insatisfacción y este es otro condicionante que lo impulsa a arremeter contra la Homeopatía cuya práctica se presenta más libre y creativa.


  • Defender la Homeopatía


Decía más arriba que la Homeopatía se defiende sola con sus resultados y la satisfacción de los usuarios. Pero para discutir hay que argumentar y esto nos lleva a exponer razonadamente. Y entonces pregunto: ¿todas las afirmaciones de la Homeopatía como teoría son igualmente defendibles?. Por otra parte ¿todos los contenidos de la materia médica homeopática tienen el mismo valor?. Además ¿podemos sostener como a menudo se hace, que la Homeopatía puede curar a cualquier enfermo con cualquier enfermedad?
Desde luego que la respuesta es no. No les demos más razones a los enemigos de la Homeopatía para ridiculizarnos y atacarnos.