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martes, 23 de diciembre de 2014

LA HIPOCONDRIA Y LA HOMEOPATÍA


        

Lo más atinado parece  comenzar por una definición formal. “Estado caracterizado por la sobre valoración angustiosa de los más mínimos síntomas con pánico a enfermar, a morir…” (Diccionario Enciclopédico Salvat)

                                         




Y poco nos dice la etimología en una primera mirada, “debajo de los cartílagos” se refiere a la zona del abdomen  inmediatamente debajo del tórax; el sitio donde a la derecha está el hígado, falso culpable de tantos padecimientos que le atribuye el profano.


1.       En los centros de enfermos mentales que en la Antigüedad  atendían los médicos griegos, los Asclepíades, una senda larga, empedrada, difícil de transitar servía para descartar a los enfermos físicos , solamente llegaban al destino los que estaban sanos de cuerpo. La hipocondria era una enfermedad conocida por entonces y considerada mental;  junto con la histeria está descrita en los Tratados Hipocráticos.


2.      Muy lejos entonces estaban aquellos médicos de trivializar el problema. Esa “sobrevaloración” de la definición parece hablar de una queja antojadiza que ahora sube al primer plano del interés general: son esos enfermos que gastan el dinero de los contribuyentes inútilmente porque ya se sabe que nunca se curarán. El gran médico inglés Thomas Sydenham que volviendo al espíritu hipocrático en el siglo XVII la llamó la histeria de los hombres. Destacando que era más frecuente en hombres que en mujeres.


3.      Y no se curan nunca del todo, hay psicofármacos activos para tratar la depresión, la ansiedad, la enfermedad bipolar, la esquizofrenia pero no hay fármaco-terapia de la hipocondría. Los psiquiatras saben que no se cura con psicoterapia, el Psicoanálisis no la considera objeto de su campo aunque por supuesto trata a estos pacientes. ¿Y la Homeopatía tiene algo que aportar?


Los síntomas psíquicos en Homeopatía pueden distinguirse en síntomas propiamente dichos, que hablan del acontecer de la persona que sufre y por otra parte en rasgos de carácter que no son más que maneras de ser. El homeópata espera curar los primeros pero sabe que los otros permanecen. En realidad estos le ayudan a encontrar el medicamento adecuado a cada caso pero no son lo que hay que curar del paciente. 

Por eso guiado por estos rasgos el tratamiento homeopático colabora en mejorar las agravaciones del enfermo pero no cambia la personalidad del sujeto. Esto es lo que ocurre con la hipocondría para la cual la Homeopatía es un buen tratamiento de acompañamiento, mejorando las agudizaciones, es decir al enfermo agravado.



 



En las materias médicas homeopáticas tradicionales y en los repertorios están descritos muchos síntomas que tienen resonancias hipocondríacas. 

Temor a enfermar, a estar grave aunque no lo esté,  malos presagios, siente que la muerte es inminente, empeora pensando en sus síntomas y tantos otros que pueden hacer pensar equivocadamente al profano que este es el camino para la solución definitiva. Sin embargo el homeópata honesto sabe y acepta que es poco lo que puede hacer con estos casos.





4.      La imagen más acabada de un hipocondríaco está seguramente en “El enfermo imaginario” de Molière del siglo XVII, donde se nos muestra en tono jocoso la vida miserable del personaje que vive en auto observación constante, aterrorizado ante las más mínimas sensaciones y sobretodo dependiendo de la visita diaria del médico en su domicilio que lo tranquiliza transitoriamente pero eso sí recetándole todos los días o dándole una nueva recomendación a la par de alertarlo de nuevos peligros si no cumpliere estrictamente sus indicaciones. El médico se muestra seguro y reforzado en sus convicciones a pesar de su fracaso constante  y tiene respuestas para todo; todos los síntomas son explicados con una disertación o un consejo, una pócima, un ungüento. Y si bien persuade al enfermo para que no se observe tanto se despide hasta el día siguiente recomendando que sus directrices deben observarse con rigor. Cuando al final de la comedia el hipocondríaco se libera y se despide del médico este lo amenaza con las más terribles desagracias, enumerando todas las enfermedades que le sobrevendrán. Debemos aclarar que el encono de Molière contra los médicos era reconocido en su época.


5.      Otra variedad está en “El licenciado vidriera” de Cervantes que teme convertirse en un hombre de cristal y romperse en pedazos, metáfora sobre la fragilidad y la indefensión.


6.      Cuando buscamos tipificar nosológicamente la hipocondria o sea encasillarla en una clasificación de las enfermedades nos encontramos con una gran dificultad. Nuestro paciente en su versión máxima  tiene miedos inexplicables e irreductibles y cuenta con objetos contra fóbicos, mecanismos obsesivos con rituales minuciosos; una introspección constante buscando  información (hoy satisfecha y alimentada por internet), diccionarios médicos, vademécum, literatura especializada. Domina el vocabulario técnico y se adelanta a cualquier diagnóstico, consejo o recomendación.


Sin embargo la hipocondría no es una entidad independiente, es decir no se considera una enfermedad en sí misma y más bien se trata de un estado al que han conducido algunas enfermedades en algunos casos y en otros se trata de un rasgo de carácter. Por eso la hipocondría se suele designar como una nota dentro de otra enfermedad, neurosis de angustia, ansiedad con crisis de pánico, depresión crónica o durante un delirio paranoico.





7.      Desde luego al personaje de Molière no se lo suele ver a menudo. Pero en su versión atenuada es muy frecuente. Así es como vemos innumerables pacientes a los que la medicina no les diagnostica nada, la localización de su dolencia va rotando por todo el cuerpo. Nunca se curan del todo sin ser enfermos crónicos, se sienten insatisfechos de su salud y de los médicos. Cambian de médico a menudo, parece que los coleccionaran. Están comprendidos aquí los enfermos llamados “funcionales” (antiguamente se llamaban distónicos neurovegetativos, neurasténicos, etcétera), los que somatizan (que no es lo mismo que enfermo psicosomático) y la histeria que en su modalidad moderna puede ser indistinguible de los dos últimos.


8.      Estos enfermos cuestan mucho dinero a la sanidad pública; los médicos generalistas y especialistas no están preparados ni dotados para resolver el problema lo cual incrementa  más si cabe la partida de gastos ya que se recurre reiteradamente a costosos estudios complementarios. Tampoco el psiquiatra suele acertar en su enfoque ya que el paciente no se encuadra en la nosología de la enfermedad mental. Según estadísticas estos pacientes pueden ser el 80% del total si se excluyen los agudos, los enfermos crónicos orgánicos  y geriátricos. Si el público en general conociese los detalles íntimos de este problema el malestar de la sociedad con este asunto sería grande. Se hace difícil entender que haya tanta gente sufriendo sin que la sanidad pueda remediarlo.


Lo paradójico es que el paciente consulta continuadamente a los profesionales pero nunca les cree del todo. “Doctor estoy en sus manos”, “yo sé que usted sí me va a curar” pero en realidad… Disimula todo lo que puede esta incredulidad, sabe que no hay razones para el escepticismo pero… Por otro lado racionaliza el problema y se presenta a sí mismo como un paciente ejemplar, que no se descuida, que se preocupa por su salud por ser ello rasgo de cultura y buen proceder.





9.      Estos pacientes oscilan entre la exagerada observación narcisista y la fobia y ya se sabe que no se convencen con palabras. Nada los consuela y nada los hace desistir del bucle en el que se debaten.

martes, 16 de diciembre de 2014

LO AGUDO Y LO CRÓNICO EN MEDICINA. SEGUNDA PARTE


                    


                        LOS SISTEMAS DE MEMORIA DEL                                        ORGANISMO



Siendo el tiempo lo que determina lo agudo y lo crónico en el modo de enfermar, es la memoria del organismo la que permite actualizar una determinada información. Dicha información es lo que se aporta al enfermo en el tratamiento del crónico. Es decir hacer duradero el efecto de un tratamiento para ser eficaces en lo crónico y  entre otras cosas para poder hacer un tratamiento terminable. Si el tratamiento de lo crónico dura indefinidamente entonces resultará que lo estamos tratando como a un agudo.




A. Algunas premisas sobre las que iremos discurriendo.


      a. La memoria no es una facultad exclusivamente psíquica.  Lo es del organismo del cual el psiquismo es una especialización.                   


b.      El tiempo, en lo que concierne al ser humano no es un transcurrir continuo  sino una sucesión de saltos más o menos rítmicos, más o menos cíclicos.


c.       En el padecimiento humano la interacción tiempo-enfermedad arroja por lo menos dos formas visibles.


1)      El episodio, accidental y limitado, lo agudo.


2)      La situación que llamamos enfermedad crónica que conecta con formas permanentes de respuestas o de funcionamiento. A los fines de una medicina dinámica y por lo tanto no mecanicista, la enfermedad crónica abarca la enfermedad que se extiende en el tiempo y también las tendencias del enfermar, lo que conocemos por terreno. Asimismo se incluyen las reiteraciones de episodios agudos del mismo tipo.


B. El terreno como forma típica de enfermar es una realidad muy amplia e imbricada. Aproximémonos a una comprensión del mismo. El terreno no es patología; no lo es en su versión de lesión orgánica ni lo es como patología funcional. El terreno es compatible con la buena salud si entendemos por salud al silencio de los órganos, es más podríamos decir que todos los individuos tienen algún terreno potencialmente patológico y en ese sentido terreno se identifica con individualidad.


C. Materia, energía e información son aportes que pueden transmitirse a un organismo enfermo como formas de tratamiento.


Desde el auge de la química como ciencia moderna, la materia o sea la composición de un preparado, tomó el lugar del “espíritu” que supuestamente habitaba en el remedio. En el siglo XX la interrelación materia-energía dio paso a la idea de que era la información el verdadero portador de un mensaje.


En el último tercio de ese siglo la información deja de considerarse una intermediación para llegar a ser un valor en sí mismo.


Por ejemplo el fármaco porta una información. Como sustancia material que es sale indemne después de dar la información o mensaje en el receptor celular. Si es necesario la energía le es agregada para facilitar la trasmisión de la información. Pero la energía no es el mensaje.


La Homeopatía es considerada hoy día como información pura sin sustrato material. Yo creo que no transmite ninguna forma de energía.




D. Un tratamiento intenta revertir un cuadro patológico. La patología en general puede entenderse como originada por un error de información. Dicho error de información puede tener base genética, tóxica, bacteriana, vírica, etc. Esta falsa información puede afectar al terreno. Otra información corrige y puede curar al terreno o acercarlo a la normalidad. Es el tratamiento eficaz.


En el organismo se generan improntas o registros que determinan posteriormente una actualización. Dicha actualización es una parte de la memoria.


Fisiológicamente hay memoria en la inmunidad cuando por ejemplo el anticuerpo reconoce al antígeno con el que había contactado años atrás y ahora desencadena una reacción mucho más intensa. Y también hay memoria en el sistema nervioso, considerada la totalidad del sistema nervioso es decir también la parte del sistema nervioso que se encuentra en cada órgano y tejido. Hay memoria pues en todo el organismo.



E. 1. Las terapias que curan lo crónico o el terreno son aquellas que trasmiten información que puede quedar registrada, dejan improntas y dan lugar a que el organismo las memorice.


Algunas de estas terapias se declaran competentes y eficaces en lo crónico y en las tendencias que llamamos terreno. Enumeremos algunas.


a.    Reflexoterapias. Acupuntura entre otras.


b.   Homeopatía.


c.   Neuralterapia. A menudo es suficiente una intervención para modificar radicalmente el cuadro crónico.


d. Terapias de intervención psíquica (psicoanálisis, psicoterapias humanistas). Aquí no hay un mensajero, la información es de otro orden.


2. Por su parte otras terapias se caracterizan por su acción puntual.


a.     Farmacología. Aunque se emplea en el crónico el criterio con que se suele emplear es el del agudo, es decir repetir el tratamiento durante el tiempo que dura la enfermedad. (es ilustrativo el tratamiento de la epilepsia con fármacos antiepilépticos. El especialista espera de su tratamiento que la epilepsia quede curada después de administrar los fármacos un período más o menos largo en torno a los cinco años. En realidad lo que espera es que el organismo se adapte y se reordene a la nueva situación sin crisis epilépticas y “aprenda” una nueva situación, o sea que memorice lo que ocurre durante el efecto farmacológico y lo actualice al terminar el tratamiento).


b.      Terapias de reposición, vitaminas, minerales, alimentos, etc.


c.       Cirugía. Aquí conviene recordar que ciertos estímulos quirúrgicos pueden desencadenar procesos que no existían. Por ejemplo se ha observado que la biopsia de testículo aumenta el riesgo de cáncer testicular. La cirugía no es neutra en los fenómenos de la memoria orgánica.


No curan el terreno, no dejan impronta aprovechable terapéuticamente, actúan solamente mientras está presente el estímulo. Y si interviene la memoria en ellos no es controlable ni será en la dirección terapéutica que se busca.


Tenemos entonces  dos formas de intervención. ¿Qué tienen en común los tratamientos de la primera?


La posibilidad de una respuesta activa por parte del organismo, el cual crea su propio itinerario a partir de haber recibido el estímulo. Cuando funcionan favorablemente es porque la memoria del organismo ha funcionado.


Entre las segundas habría que incluir las terapias psíquicas consistentes en la corrección de la conducta o educativas cuando van dirigidas a superar un síntoma.




F. Interesante es la relación tiempo-enfermar en la medicina tradicional china. La acupuntura se declara eficaz en el tratamiento de lo crónico. Interesa tomar el ejemplo de los ciclos temporales a los que me he referido más arriba. En la medicina tradicional china se describen algunos ciclos que permiten relacionar el tiempo con sentimientos, funciones, modos de enfermar y varias categorías más.


a.      Ciclo diario: corresponde a la circulación del fluido energético, no podemos llamarlo de otro modo, a lo largo de los meridianos principales (representa la vida inconsciente, la inmunidad, la vida vegetativa).


b.      Ciclo mensual: corresponde a la circulación por los meridianos de la línea media tu mo y jenn mo (representa la actividad córtico-visceral, la función hipotalámica).


c.       Ciclo anual: se trata de la circulación en los órganos según la ley de los 5 elementos. Cada órgano corresponde a una estación del año, a un sentimiento, a un factor climático, a una función psíquica. (representa las comunicaciones entre los órganos que había descrito Alexis Carrel en la primera mitad del siglo XX y que hoy confirma el hallazgo de las citoquinas cuyo conocimiento descubre un mundo nuevo en la medicina.


Esta inclusión del tiempo en el tratamiento mismo se produce tanto en el agudo como en el crónico lo cual le da a la medicina china un interesante carácter que agrega al tratamiento una dimensión mayor.





jueves, 4 de diciembre de 2014

CURSO DE HOMEOPATÍA


Ancarola, Pascual, Ballester



Miraguano Ediciones
Colección: Medicinas Blandas
: 978-84-7813-022-1
Año de Edición: 1989
: 2
Libro Impreso
: 224
Dimensiones: 170 x 240 mm

LIBROS SOBRE HOMEOPATÍA POR EL DR RICARDO ANCAROLA

                                                           

                                                  LIBROS PUBLICADOS



Versión alemana de Tratamiento homeopático del enfermo crónico. Ed. Sonntag Verlag. 1993

                                                                    Ancarola, Ricardo



La Enfermedad Psíquica. Clínica y Terapéutica Homeopática

Ancarola, Ricardo

En este libro se describen los aspectos psíquicos de los medicamentos homeopáticos más importantes discriminando la validez de cada síntoma, exponiendo un método de objetivación. Se dan pautas de seguimiento clínico y de selección de rem...
Editorial
Miraguano Ediciones  /
ISBN

Materia Médica Homeopática Jerarquizada

Ancarola, Ricardo

Manual con los medicamentos para cubrir el 80% de las prescripciones. La jerarquización de las semejanzas es un aporte fundamental para evitar el fracaso del tratamiento en homeopatía.Establece una categorización del valor relativo de la...
Editorial
Miraguano Ediciones  

Medicina Homeopática: Crítica y Experiencias Clínicas

Ancarola, Ricardo

Este libro ha sido redactado para que pueda ser especialmente útil e interesante para médicos, homeópatas y estudiosos de las Medicinas Blandas en general que quieran profundizar en el estudio de la Homeopatía. El autor prestigioso médic...
Editorial
Miraguano Ediciones  

Tratamiento Homeopático del Enfermo Crónico

Ancarola, Ricardo

Este libro es un ensayo de técnica homeopática sobre bases clínicas: la semiología, la historia clínica, la primera visita y las siguientes, las prescripciones y fundamentalmente el seguimiento del enfermo crónico se exponen de manera cl...
Editorial
Miraguano Ediciones  


Fundamentos de Teoría Homeopática

Ancarola, Ricardo

Se trata de una toma de posición de su autor. Es su libro más comprometido y conceptual


Editorial
Miraguano Ediciones  

Bioterapia con sueros anti órganos en dilución homeopática
                                                                  Ancarola, Ricardo  

LUC MONTAGNIER PREMIO NOBEL DE MEDICINA

El investigador Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina por descubrir el virus VIH, interesado en la homeopatía encuentra señales de información en el agua. La traducción del vídeo estuvo a cargo del Dr Vicente Rosas Landa L. El Dr Rosas Landa L es médico homeópata mejicano a quien he conocido recientemente, trabajó durante más de 40 años en la Escuela Homeopática del Instituto Politécnico de México.

MÁXIMO SANDÍN. BIÓLOGO CON MIRADA CRÍTICA

La biología con otra mirada.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

RICARDO ANCAROLA


Dr. RICARDO ANCAROLA






  • - Médico graduado en diciembre de 1.971 por la Universidad de Buenos Aires. En 1978 convalidado en España como licenciado en Medicina y Cirugía.


  • - Médico especialista en Farmacología Clínica por la Universidad de Buenos Aires en 1976.


  • - Médico especialista en Anestesiología por el Ministerio de Salud Pública. Argentina. 1977.





  •    Homeópata autodidacta. Sin adhesión a escuelas. Planteamientos que buscan coherencia con el pensamiento científico.


  • - Acupuntor, formado en la escuela Argentina. Sociedad Argentina de Acupuntura entre 1973 y 1976.


  • - Presidente de la Sociedad Española de Homeopatía entre 1.983 y 1.986.


  • - Director del Ateneo de Homeopatía y Terapéuticas Biológicas. 1986-1993.


  • - Autor de libros publicados en español:


            “Medicina homeopática. Crítica y experiencias clínicas” 1984. Ed. Miraguano. Madrid


            “Tratamiento homeopático del enfermo crónico” 1986. Ed Miraguano. Madrid
           
             "Homöopathische Behandlung Chronischer Krankheiten" 1993. Sonntag Verlag. Stuttgart.
            


            “Curso de Homeopatía” 1989. Ed Miraguano. Madrid.


            “Materia médica homeopática jerarquizada” 1990 Ed Miraguano. Madrid.


            “Inmunomodulantes homeopáticos” (IMH) 1991 Autoedición. Madrid.


            “La enfermedad psíquica. Clínica y terapéutica homeopática” 1992. Ed Miraguano. Madrid.


            “Fundamentos de teoría homeopática” 1995. Ed Miraguano. Madrid.


  • - Director de la Serie Homeopatía de Ediciones Miraguano. Madrid.


  • - Autor de numerosos trabajos de investigación clínica sobre temas como:


·         Tratamiento homeopático del síndrome por aceite tóxico.


·         Tratamiento con medicina Energético-Biológico-Clínica de las alergias.


·         Terapia celular.


·         Tratamiento homeopático del acné.


·         Terapia de afecciones ginecológicas con Inmunomodulantes Homeopáticos.
  •     Terapia Neural.
  •     Ozonoterapia.


  • - Impartió cursos sobre Homeopatía en:


·         Colegio de Médicos de Madrid.


·         Colegio de Farmacéuticos de Madrid.


·         Colegio de Farmacéuticos de Valencia.


·         Ateneo de Homeopatía y Terapéuticas Biológicas.


  • - Conferencias sobre el tema en universidades, artículos en revistas especializadas en diferentes idiomas.


  • - Creador de una línea de productos  (IMH) del tipo de sueros anti órganos con un método de  obtención propio.



  • - Desde 1991, docente en el curso de Homeopatía para graduados médicos y
       farmacéuticos de la   Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. Cátedra 


           de Farmacología. Catedrático Profesor Arturo Brugger y Coordinador Dr. Pedro Castejón.


  • -          Participa como profesor de Acupuntura en el “Magíster en Acupuntura y Moxibustión: Diagnóstico y tratamiento” que se imparte en la Universidad Complutense de Madrid, desde 2004.


  • -          Ha participado como profesor en el curso de Formación Continua Universitaria: ”Diploma de Homeopatía”, impartido en la Universidad Complutense de Madrid en 2004 y 2005.


  • -          Participa como profesor de Homeopatía en el Curso de Formación Médica en Homeopatía, en la Formación Continuada del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, desde 2004.


  • - Consulta privada en Madrid desde 1.978. Actualmente en Valencia.


   

viernes, 14 de noviembre de 2014

LO AGUDO Y LO CRÓNICO EN MEDICINA. PRIMERA PARTE

            
           LOS SISTEMAS DE MEMORIA DEL ORGANISMO


  • El problema de la cronicidad en medicina parece que ya no fuera tal. La distinción entre lo agudo y lo crónico casi no se menciona en la enseñanza universitaria.
La cronicidad que remite a lo prolongado en el tiempo en la visión longitudinal y la reiteración de lo agudo en un corte horizontal parece que queda reducido al problema genético: el individuo lo tiene o no lo tiene. Y así si hay un tratamiento posible éste debe ser genético.
Sobra decir que no fueron así las cosas a lo largo de la historia de la medicina. Pero a esto se responde que la genética es reciente y la inmuno-genética, la fármaco-genética y todos sus derivados se están desarrollando ahora mismo, ya.


  • La idea de terreno que preocupó siempre a los médicos con afán sintetizador desde los hipocráticos en adelante queda reducida a la carga de los cromosomas. La medicina de las especialidades que elude teorizar sobre el asunto sin embargo se enfrenta diariamente a la tarea de resolverlo. Aceptar la cronicidad va en conexión con asumir conceptos que se rechazan por indemostrables. Esto al público puede sorprenderle pero las cosas son así.


  • La farmacología se mueve cómodamente en la enfermedad aguda. Agudo es breve, etimológicamente aguja en un gráfico indica que sube y baja en poco tiempo. Cuando la enfermedad se prolonga se emplean los mismos medicamentos del agudo pero durante mucho tiempo. Y esperan que lo crónico se cure espontáneamente.


  • Pero cronicidad no significa lo agudo haciéndose permanente, ello sería una ingenuidad. Aunque así es como se tratan muchas infecciones largas o a repetición: con antibióticos durante largas temporadas por dar un ejemplo.


  • Ningún problema práctico como la enfermedad crónica se relaciona tanto con la idea de principio unificador o idea directriz en el funcionamiento biológico.
Estas expresiones nos suenan a metafísica; no son hechos al gusto de la ciencia. Sólo que hace falta querer verlos.
Desde una medicina que solamente valorizara los hechos la cronicidad sigue siendo inexplicable y sin embargo la tenemos delante de nuestros ojos todos los días. Esto provoca malestar en los enfermos y se quejan por la misma perplejidad que les provoca.