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martes, 23 de julio de 2013

QUÉ ES UN PLACEBO PARA EL MÉDICO HOMEÓPATA?

   
                    

Particularidades del concepto de placebo referido a la Homeopatía


Si bien la farmacología define al placebo en forma de negación, es decir "toda aquella respuesta que no proviene de la acción farmacológica", la homeopatía no puede sostener lo mismo por su propia definición y por sus implicaciones en el campo de los fenómenos observables.
Siendo que el efecto homeopático no proviene de la acción farmacológica, la homeopatía debe intentar definirse de otro modo y esto le afecta a su visión del placebo.

Desde la perspectiva del farmacólogo efecto placebo y efecto homeopático pertenecen a la misma categoría, a la población del azar. El campo homeopático es para él una especialidad del placebo en general.

La fundamentación de su propia validez, la homeopatía no la obtiene de la estadística; al menos no por ahora.
El efecto homeopático se sustenta en la respuesta individual y por lo tanto no se afirma en una o varias generalizaciones.
De este modo el concepto de placebo en homeopatía se define por lo positivo y no por lo negativo. Más claramente el efecto homeopático se reconoce por lo que es o sea por sus propias características y no por la ausencia de una acción determinada como decíamos arriba.

El homeópata se encuentra entonces con la necesidad de reconocer el efecto placebo en un paciente que fue prescrito con tratamiento homeopático y así trazar las diferencias entre lo que es propiamente homeopático y lo que es la respuesta a un placebo.


Nos encontramos aquí con una dificultad para hacer la distinción porque tanto la respuesta al medicamento homeopático mal indicado (que puede funcionar a modo de placebo) y la respuesta a un placebo prescrito deliberadamente (lo cual es corriente en la práctica del homeópata clásico), constituyen ambos efectos reaccionales aunque de diferente naturaleza según veremos.

Al ser todos efectos reaccionales tienen aspectos comunes y para distinguirlos en la práctica se han definido tácticas concretas por numerosos autores. (para ver mi enfoque se puede acudir a "Tratamiento homeopático del enfermo crónico" Ed. Miraguano. Madrid.1986. pág 70 a 78).

La puesta en marcha de estas reacciones en caso del placebo y en caso del medicamento homeopático bien indicado es radicalmente diferente:
  • En el medicamento homeopático es un estímulo físico.
  • En el placebo es un estímulo que a falta de otra palabra debemos llamar psicológico, es decir el organismo-persona que lo recibe le atribuye una entidad, una propiedad y a partir de esto se ponen en marcha un conjunto de cambios funcionales que se relacionan con lo motivacional, las expectativas, afectan al campo psíquico para reflejarse en campos diversos de lo somático: inmunitario, neurovegetativo, neurológico, humoral, reparación inflamatoria, constantes bioquímicas y celulares de la sangre y en suma todo lo que define la homeostasis. Como se puede comprender no afecta solamente al estado de ánimo como se suele decir de un modo reduccionista.
La sospecha de que la respuesta a su tratamiento pueda deberse a un efecto placebo debe estar presente en cada acto de un médico. Y esto es conveniente no para invalidar un tratamiento sino para posicionarse correctamente en cada caso y entender el médico su papel psicoterapéutico, para manejarlo y darle un destino y una finalidad.
Precisamente por las similitudes del mecanismo fisiológico entre reacción homeopática y reacción al placebo es que se hace necesario un rigor para establecer que un resultado terapéutico se debe a la primera y no a la segunda.

Ello es debido al compromiso con la verdad que tiene todo médico y en ese sentido es de buen proceder agotar las instancias para averiguar qué hay detrás de cada curación, por respeto al paciente, a los colegas y a la práctica homeopática en general que no debe ser contaminada por afirmaciones interesadas.

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